El congresista tricolor recordó la importancia de la Constitución de 1917, considerada una de las más avanzadas de su época

Morelia; Michoacán (MiMorelia.com).- “De febrero de 1917 a esta fecha, nuestra Carta Fundamental ha sido reformada en múltiples ocasiones, lo que ciertamente nos recuerda el derecho que tenemos los mexicanos de revisarla y adecuarla a las necesidades de la época. Sólo es de esperar que cuando se impulsen futuras reformas, se actúe con sumo cuidado y responsabilidad irreprochable”, sentenció el diputado Roberto Carlos López García al presentar la iniciativa de decreto para celebrar una sesión solemne en el marco del Bicentenario de la Constitución.

El presidente de la Comisión Especial Conmemorativa del Centenario de la Constitución de 1917 recordó que la LXXIII Legislatura dio prueba de su espíritu cívico al crear la Comisión Especial que él preside y en el acuerdo correspondiente, dijo, dispone la misma elaboración de un programa de actividades con ese fin; pero que tenga como punto central una sesión solemne de la LXXIII Legislatura, que deberá efectuarse el 5 de febrero de 2017, previo decreto correspondiente.

Ante el pleno del Congreso el integrante del Grupo Parlamentario del PRI mencionó que la Constitución de 1917 fue considerada la más avanzada de su época en el concierto de las naciones del mundo al consagrar en el artículo 3 que la educación sería laica y gratuita; en el 27, que corresponde a la Nación la propiedad de las tierras y aguas localizadas en su territorio, teniendo por tanto el derecho de transmitir el dominio de ellas a los particulares para constituir la propiedad privada y conservando el derecho a imponer a ésta las modalidades dictadas por el interés público; en el 123 se plasmaron los derechos de los trabajadores; y en el 130 se ordenó que el Congreso no podría dictar leyes que establecieran o prohibieran cualquier religión, además de darle carácter de contrato civil al matrimonio y de sujetar a las agrupaciones religiosas y a los ministros de cultos a las leyes que dictase el propio Congreso.

Agregó que además se afianzó el juicio de amparo como recurso del que se pudieran valer los mexicanos para protegerse de los actos de autoridad que violaran sus garantías individuales, mismas que se reafirmaron e incluso se ampliaron a través de los primeros 29 artículos de la Carta Fundamental.

Con lo anterior y la separación de poderes dispuesta en el artículo 49, entre otras cosas no menos importantes, “los constituyentes de 1916-1917 nos dieron una Constitución moderna que reflejó la voluntad popular que optó por una República representativa, democrática y federal, que sirve de base para la convivencia de las actuales generaciones de mexicanos”, concluyó.