Christian

Las redes sociales han generado un nuevo sentimiento de “unidad” entre la sociedad. Podemos ver el poder que tienen durante un desastre natural y las personas comienzan a ayudarse unas a otras en estas circunstancias tan complejas. Pues este sentimiento de empatía y colaboración es el que da origen al Crowdfunding como una alternativa para que los emprendedores puedan acceder a un financiamiento y echen a volar sus proyectos.

Hoy te voy a platicar específicamente del crowdfunding inmobiliario y es una modalidad en la cual cualquier persona puede invertir desde cantidades pequeñas esperando recibir rendimientos que superan el 10% anual.

Las empresas que trabajan bajo el esquema de crowdfunding inmobiliario son plataformas mediante las cuales buscan captar inversionistas con el objeto de levantar capital para realizar proyectos inmobiliarios que van desde edificios de departamentos hasta casas individuales.

El funcionamiento es, en teoría, muy sencillo y tiene 2 modalidades:

  • Inversión en DEUDA: En esta modalidad, el dinero que metes entra en forma de préstamo hacia la empresa quien se compromete a devolverte tu lana en un periodo determinado pagándote una tasa de interés.
  • Inversión como ACCIONISTA: En esta modalidad tu dinero se considera una aportación de capital a la empresa por lo que participas como accionista lo que implica la posibilidad de obtener ganancias superiores o perderlo todo si el negocio no funciona.

La popularidad de esta modalidad se debe a que, una constructora puede realizar proyectos inmobiliarios más grandes de los que podría hacer con su propio capital e incluso tener varios desarrollos en construcción al mismo tiempo.

El argumento que tienen estas empresas para atraer a los inversionistas es el decir que una persona que deseé invertir en inmuebles requiere de montos muy elevados pero por medio del crowdfuding inmobiliario lo pueden hacer con importes mucho más pequeños.

Casi todas la plataformas de este tipo de empresas funcionan igual, el inversionista se registra e ingresa a la propia plataforma; ahí revisa todos los proyectos de construcción que se encuentren disponibles en esa empresa, la modalidad mediante la cual puede invertir, ya sea DEUDA o ACCIONISTA, el interés o rentabilidad esperada y el periodo de inversión que tiene. Una vez que encuentres el proyecto que te guste lo seleccionas y un representante de la empresa te contactará para indicarte el procedimiento para realizar la aportación. Todas las empresas de este tipo te ofrecen seguridad en tu inversión argumentando que está garantizada por el propio inmueble.

Ahora, si esto fuera tan bueno como lo pintan pues todo mundo estaría invirtiendo en esto ¿no crees? En un mundo de tantas opciones en tipo s de inversión alternativas hay que tener ciertos cuidados si deseas participar porque existen muchas interrogantes y pocas garantías como son las siguientes:

  • Actualmente no existe una ley que las regule por lo que cualquier problema te deja en la total indefensión.
  • Aún y cuando son empresas que solicitan inversionistas, no son instituciones financieras por lo que las autoridades como la CONDUSEF, la CNBV o el Banco de México no las regulan ya que finalmente se trata de un trato mercantil entre particulares y una empresa.
  • Cuando dicen que la garantía de la inversión es el propio inmueble hay que revisar que jurídicamente así sea mediante un fideicomiso registrado ante el registro público de la propiedad raíz.
  • Si entras como inversionista el beneficio o ganancia dependerá totalmente de que, una vez terminado el inmueble, éste se venda y hasta entonces recibirías tu capital con la respectiva utilidad. Si no se vende no recibes nada.
  • Por último, no porque pongan un diseño en 3D de un edificio quiere decir que dicho edificio existirá alguna vez. Si eres una persona de Tijuana y decides invertir en un proyecto de Cancún tendrías que viajar a esta ciudad para revisar que el terreno exista, que la construcción sea posible y que el proyecto es real de lo contrario corres el riesgo de que te estén vendiendo una idea que jamás será realidad lo que te llevaría a perder tu lana.

No digo que todas las empresas sean fraudulentas, de hecho, la idea es fabulosa pero el hecho de que no exista, al menos todavía, una ley que las regulen y autoridades que las supervisen hace que el riesgo al participar sea tan alto que no estoy seguro que valga la pena.

Al final de cuentas se trata de inversiones alternativas por lo que, por naturaleza, tanto el potencial de ganancia como el riesgo de pérdida total es muy alto. Si te interesa invertir en este tipo de empresas procura que sea un porcentaje pequeño de tu capital para que en caso de pérdida no sea un impacto a tu patrimonio.

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