Foto archivo: OMS/Torgrim Halvari

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- Las políticas de control del uso de tabaco, incluyendo el aumento de impuestos y de los precios de esos productos, pueden generar ingresos importantes a los gobiernos para destinarlos a la salud y el desarrollo, afirmó este martes una investigación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en conjunto con el Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos.

Según ese estudio, además de salvar millones de vidas, el control del tabaco ahorra miles de millones de dólares a las arcas nacionales.

La publicación advierte que el costo de no hacer nada es demasiado elevado. El impacto negativo de esa industria le cuesta a las economías 1 billón de dólares anuales en gastos de salud y pérdida de la productividad.

Agrega que la carga de enfermedades y el impacto económico del tabaco recaen cada vez más en los países menos desarrollados.

El informe señala que 80 por ciento de los fumadores vive en esas naciones. Indica además, que si bien el consumo está decayendo a nivel global, el número total de fumadores no sigue la misma tendencia debido principalmente al crecimiento de la población.

El texto proyecta un aumento del número de muertes relacionadas con el tabaco de 6 millones anuales a cerca de 8 millones para el año 2030, de nuevo, el 80 por ciento de esos decesos ocurrirán en los países de ingreso medio y bajo.

Rosa Sandoval, asesora en Control del Tabaco de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), que es la oficina regional para las Américas de la OMS, explicó que no hay cifras estandarizadas sobre el consumo de esta sustancia en los países de la región.

En líneas generales el número de fumadores no ha aumentado, excepto en los países donde existen mediciones específicas sobre el control de ese consumo.

“Por ejemplo, ahí me refiero a países como Uruguay, Panamá, Brasil, Canadá y Argentina que han implementado políticas de control de tabaco y que sí ven el resultado de que está cayendo la prevalencia”, dijo Sandoval.

La OMS advirtió que se trata de una epidemia que puede seguir en aumento si no se toman medidas.

En este sentido, el informe advierte que existe una gran probabilidad de que los países no cumplan con la meta de reducir en 30 por ciento el consumo para el año 2025 tal como se comprometieron los países miembros de la OMS.