“Los políticos son como los cines de barrio, primero te hacen entrar y después te cambian el programa”… Enrique Jardiel Poncela. (1901-1952) escritor español.

Tras confirmar su interés de buscar la candidatura del PRD a la presidencia de la república, el gobernador de Michoacán Silvano Aureoles Conejo tiene ahora la tarea de contener, por lo menos unos meses, no sólo las especulaciones sino la lucha de poderes al interior de su partido, de su gabinete e incluso con el resto de las fuerzas políticas.

Seguramente por eso se tomó un descanso de 4 días para encontrar las respuestas a las obligadas preguntas que emanaron de los diversos sectores de la sociedad michoacana y enfático señaló en su reaparición que: “nadie deberá relajarse o descuidarse, mucho menos andar futureando” con el supuesto de una eventual licencia ya que no está en la agenda, por lo menos no todavía. Tendrá que remar contra corriente porque el primero en “futurear” fue justamente Silvano Aureloes.

En entrevista, dejó claro que la prisa por manifestar su interés en la candidatura presidencial perredista se debió a que “en esa semana, tres senadores anunciaron que se iban del partido”, los tres a su juicio, “con un alto grado de oportunismo y poca sensibilidad con un partido que les dio todo”.

Se puede presumir que el ejecutivo michoacano es parte de una estrategia de fuerzas políticas que intentarán evitar que Andrés Manuel López Obrador llegué a Los Pinos en el 2018, donde Aureoles Conejo no tendría, ni siquiera, la posibilidad de negarse.

Y sin embargo, tiene razón cuando advierte que no necesariamente será el candidato perredista, pero mientras tanto, y aunque lo niegue en el discurso, ha desatado los demonios de muchos políticos que a partir de ya, lo verán con otros ojos, tratarán de llevar agua a su molino y ello podría ser en detrimento del estado. Es decir, aunque Silvano Aureoles no pida licencia, tendrá cuando menos 8 meses, donde seguramente encontrará nuevas dificultades para gobernar.

En su explicación, el mandatario estatal argumentó que va a hacer todo lo posible porque el PRD sea un factor importante en la construcción de un mejor país, donde no caben “las ocurrencias ni ofertas simplistas, visiones unipersonales o promesas mesiánicas”, como también y coincidentemente lo avaló en su vista a Michoacán el secretario de Educación, Aurelio Nuño Mayer, al destacar que lo alcanzado por México no puede perderse a través del “autoritarismo, la ocurrencia y el mesianismo”, en una clara alusión, al también conocido como “El Peje”.

En fin, en el estricto futuro de Michoacán y con fundamento en su historia, sería desafortunado que por la razón que sea, otra vez arribara al Solio de Ocampo un interino. Si bien es cierto que Silvano Aureoles tiene el derecho de aspirar a ser presidente de México, de buscar rescatar al PRD, de obstaculizar a López Obrador, de cumplir acuerdos pactados con Enrique Peña Nieto y otros grupos políticos; también lo es, que si pide licencia, afectará a Michoacán.

Por lo pronto, Aureoles Conejo tiene tarea por hacer para tratar de convencer a todos los que pueda, que su aspiración presidencial efectivamente no lo distraerá de gobernar, no generará jaloneos y zancadillas entre su círculo más cercano, en el gabinete y en las negociaciones con las fuerzas políticas, económicas y sociales de la entidad.

Deberá encontrar razones para acabar con la incertidumbre que generó al “futurear” con sus aspiraciones presidenciales. Hago votos porque tenga éxito en su tarea, porque en sus decisiones tome en consideración su compromiso con Michoacán, un estado que ya se merece que la vaya bien y ojalá sea en esta administración, que por cierto, apenas empieza.

Con la esperanza de que haya una próxima vez… me despido, gracias.

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jcms