Imagen: Fundación Juan Rulfo

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- El escritor mexicano más silente y breve de México está por cumplir los cien años de haber pisado esta tierra.

Con dos libros pequeños en extensión pero enormes en calidad, Rulfo le dio a México un significado que muy pocos conocían. El Llano en Llamas y Pedro Páramo, con estas dos pequeñas piezas, Juan pudo acariciar la fama, tanto de la crítica como del público, lo admiró el gobierno mexicano, los intelectuales de todo el mundo y los lectores de todo país de habla española… y más tarde los que faltaban.

Hace poco el gobierno planeaba homenajearlo como siempre, derrochando millones y poniendo a los mismos escritores de siempre a aventarle flores al recuerdo de alguien que no leyeron. La Fundación Juan Rulfo decidó detendré este tipo de exageraciones y actos sin sentido. Si se iba a alabar a la obra de Juan sería leyéndolo o estimulando a que se escribiera.

Después del carpetazo al gobierno mexicano, los lectores del jaliscience amaron aún más la decisión. Era justo lo que Juan Nepomuceno Carlos Pérez Rulfo Vizcaín hubiera hecho.

De mirada eternamente triste, sonrisa escasa y voz lenta, Rulfo supo plasmar su personalidad en personajes tan derrocados, temerosos y reservados como él. En México sus obras son de bajo costo y no leerlo es no conocer a fondo la realidad de un país que es mucho más que algunas capitales.