Christian

Existen muchas teorías respecto de cómo debe conformarse el patrimonio de una persona para considerarse sano. Unos piensan que debe tener inmuebles, dinero y metales preciosos. Otros creen que los metales preciosos ya no son una buena manera de resguardar tu dinero ya que existen instrumentos financieros que se comportan en su precio tal y como los metales pero sin el riesgo de tenerlos físicos y puedan ser robados o maltratados.

En lo personal yo creo que un patrimonio sano, sin importar que tan grande o chico sea debe de contener lo siguiente:

TABIQUES: Un bien inmueble siempre te dará la seguridad de tener, al menos, un lugar a donde llegar. Fuera de escenarios inusualmente complicados como la crisis inmobiliaria del 2008 hasta el 2010, generalmente los inmuebles generarán un plusvalor logrando incrementar su precio a lo largo del tiempo. Su crecimiento base se da sobre la inflación aunque influyen muchos más factores como son la ubicación, el tipo de construcción o el hecho de que la zona se encuentre en un proceso de crecimiento urbano como pasa con el corredor del bajío o incluso, dentro de Morelia, zonas que tradicionalmente eran muy demandadas han dejado de serlo ya que el interés de la gente se movió hacia lugares más “altos”.

DINEROS: Un fondo de contingencias o un ahorro jamás estará de más. El tener dinero “líquido” siempre permitirá hacer frente a imprevistos de manera casi inmediata. Lo malo de tener los dineros es que requieren que estés muy al pendiente para que realmente no estén ociosos y se pongan a trabajar para que te generen más dinero lo cual no siempre es fácil. Ya sabes que si tu cuenta de ahorro o inversión no te está generando mínimo lo mismo que la inflación entonces estás teniendo una pérdida. De plano si tu dinero lo tienes en el banco estás haciendo las cosas mal. Si lo metes a una casa de bolsa entonces si puedes aspirar a ganar más que la inflación. El problema comienza cuando tu dinero líquido ya es en un monto importante ya que requieres entonces una diversificación, un portafolio y un asesor que sepa lo que está haciendo. Aun teniendo lo anterior, los mercados financieros son todo menos constantes por lo que habrá unos años mejores que otros y, dependiendo de para que quieras ese dinero puede ser que a lo largo del tiempo te des cuenta de que podías lograr lo mismo con una cobertura pero sin tanto brinco.

COBERTURAS: Este tipo de instrumentos, tal y como lo dice su nombre, buscan “cubrirte” o protegerte de un escenario. Dentro de las coberturas existen muchos tipos como son los Derivados Financieros, los PPR´s, los Ahorros Programados, los Dotales, etc. El objetivo de que cuentes con una cobertura es que evites tener un problema que se puede prevenir. Por ejemplo, si lo que quieres evitar es que te impacte el tipo de cambio entonces necesitas un derivado financiero, Si lo que quieres es evitar un pago grande de impuestos necesitas un PPR; y si lo que quieres es planear tu vejez entonces necesitas un Dotal o un Ahorro Programado ya que este tipo de instrumentos te protegen contra la inflación, te generan un rendimiento, y si de aquí a allá te mueres, los beneficiarios reciben la lana y un monto adicional, ambos libres de impuestos y si no te mueres la recibes tú mismo para que puedas tener una vejez despreocupada.

Desafortunadamente si de por sí aquí en México tenemos muy poca cultura financiera, una cultura de planeación a largo plazo menos.

Ahora, ¿cuál es la diferencia entre el rendimiento y la cobertura? Pues el rendimiento busca generar una ganancia de corto plazo (generalmente mensual) pero con la característica de que no será ni constante ni asegura que siempre superará la inflación. La cobertura persigue la estabilidad y un escenario base que es igualar a la inflación. Con una cobertura SIEMPRE ganarás lo mismo que la inflación como mínimo y al final del plazo recibes tu lana y tu ganancia sin impuestos. Te olvidas de la volatilidad, te olvidas que si el mundo está hecho un relajo y si te pueda afectar, es más, si las cosas se ponen complicadas la inflación puede subir y en consecuencia ganar más.

Así que la principal diferencia es que el rendimiento te dará poco a poco aunque no sea siempre y la cobertura te dará en el largo plazo siempre y sin brincos.

La próxima semana te platicaré más a detalle porqué deberías tener una cobertura ya que el próximo año se ve que va a estar movidón y no mejor es estar cubierto por lo que pueda pasar.

Si tienes alguna duda específica que quieras resolver o tema que quieres que platique en este espacio pregúntame en mi correo inteligenciaenfinanzas@gmail.com, a mi twitter @RockBrokers o en www.facebook.com/rockbrokers/

Próximamente te diré las fechas para que conozcas las verdaderas finanzas personales.