El cráter del satélite terrestre, igual al formado en la Península de Yucatán, tienen anillos concéntricos (Imagen: NASA)

Ciudad de México (MiMorelia.com).- Para conocer más del meteorito que hace 66 millones de años provocó la extinción de los dinosaurios en la Tierra, los científicos indagan a la Luna. ¿Por qué? Por la sencilla razón que el cráter lunar de Schrödinger tiene similitudes con el formado tras el impacto en Chicxulub, del actual territorio mexicano de la Península de Yucatán.

“Si uno quiere imaginar cómo se veía el cráter de Chicxulub poco después del impacto, sólo tiene que mirar en la cuenca de Schrödinger en la Luna”, explica David Kring, quien encabeza la investigación en la Universities Space Research Association.

Y es que el cráter del satélite terrestre se mantiene intacto y claramente visible en la superficie del satélite de nuestro planeta.

El de Chicxulub -que también causó la pérdida de tres cuartas partes de la vida vegetal y animal en territorio terrestre- fue descubierto en 1970. Aproximadamente la mitad se encuentra sumergida en el Golfo de México, la otra enterrada bajo un kilómetro de roca, arena y agua, lo cual dificulta su exploración.

Tiene un diámetro de 180 kilómetros y es el único en nuestro mundo con anillos concéntricos, igual al de la Luna, cuya diferencia de éste último es su tamaño, pues es de 312 kilómetros de diámetro, prácticamente el doble.

Los especialistas que indagan al Schrödinger utilizaron los datos recogidos por dos orbitadores lunares -el LRO de la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA) y la Sonda Chandrayaan-1 de la agencia espacial de La India-, para crear un modelo computacional preciso del impacto que causó ese cráter. Descubrieron que el meteorito hizo saltar rocas que estaban a 30 kilómetros de profundidad, lanzándolas a 20 kilómetros de altura.

En menos de una hora, el impacto sobre la Luna creó una enorme cordillera con montañas de hasta 2.5 kilómetros de altura. En comparación, las erigidas por los movimientos tectónicos tardan millones de años en formarse, refiere Kring en el estudio, publicado en la revista Nature Communications.

Mientras en la Tierra, hace 66 millones de años, el choque meteórico que extinguió a los dinosaurios duró sólo unos minutos, debido a la mayor gravedad de nuestro planeta, que tiró de las rocas hacia la superficie tras el golpe.

“Este es un excelente ejemplo de cómo los estudios de la Luna nos pueden ayudar a comprender mejor nuestro propio planeta”, señala el investigador quien, agrega en datos recogidos por Popular Mechanics, el cráter Schrödinger es uno de los destinos de mayor prioridad para los futuros exploradores.