Cardenal Carlos Garfias

Les saludo con mucho cariño desde la curia del pastoral, donde estamos reunidos con los obispos auxiliares, los vicarios episcopales territoriales y los responsables de las comisiones y dimensiones de la pasada diocesana.

Me da mucho gusto platicarles que en este tiempo de Cuaresma, ya la última semana previa a la semana Santa es muy importante lo que estamos realizando a nivel de la diócesis, planteando la renovación y revitalización de nuestra diócesis de Morelia.

Y hoy estamos planteando como ejes transversales de nuestro proceso de renovación pastoral la construcción de la paz y la listica de Don Vasco de Quiroga como guías que nos ayuden a renovar el entusiasmo y a alegría pronuncial del evangelio y a impulsar todas las pastorales que se están realizando en nuestra diócesis, sobre todo la pastoral familiar, la pastoral juvenil y los procesos de capacitación y formación de los diferentes agentes en la profética, en la litúrgica, en la social, para poder atender de mejor manera a nuestro pueblo, a toda la feligresía de la arquidiócesis de Morelia, y también podemos ir vinculando adecuadamente con la sociedad y con el mundo con el que estamos integrados.

La Cuaresma en esta etapa final de preparación para celebrar la pasión, muerte y resurrección de cristo nos pide renovación, que asumamos la vida nueva que Cristo nos da para que desde esta renovación nos organicemos mejor, tengamos un mejor orden en nuestra vida personal, en nuestra vida comunitaria. Que hoy podamos todos anhelar ser hombres nuevos en Cristo y tratar con mucha delicadeza y reconocer la dignidad y el valor de los seres humanos a todos nuestros hermanos.

Les bendigo todos con mucho cariño: El señor esté con ustedes, la bendición de Dios omnipotente, Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre ustedes y permanezca para siempre, amén.