“Más que las ideas, a los hombres los separan los intereses”… Alexis  Toqueville. (1805 – 1859) Político e historiador francés.

De manera inexplicable, los diputados michoacanos, especialmente los que conforman las comisiones de Hacienda y Presupuesto, no se han reunido para analizar la propuesta del ejecutivo para reestructurar y/o refinanciar más de 11 mil 400 millones de pesos de créditos a largo plazo, que están considerados con tasas muy caras.

La propuesta fue enviada por el gobierno que encabeza Silvano Aureoles Conejo desde el pasado 12 de diciembre, con la petición pública de que debería analizarse lo antes posible, para tratar de renegociarlos con mejores condiciones y ahorrar unos 100 millones de pesos anualmente.

Se insistió en que las condiciones crediticias se complicarían, especialmente tras el arribo de Donald Trump a la presidencia de los Estados Unidos de Norteamérica, entre otros argumentos, pero los diputados locales no han tenido la mínima consideración ante la petición y argumentos gubernamentales.

Primero, los legisladores del PRI y PAN señalaron que no llevaban prisa y en todo caso la prioridad era, en diciembre pasado, autorizar el Paquete Fiscal para el ejercicio del presente año y que resuelta la prioridad, abordarían lo relacionado a la reestructuración y/o refinanciamiento de la deuda pública de largo plazo, contratada en 2013, además de la bursatilización del 2007.

El asunto es que ya se fue diciembre, que el Paquete Fiscal se aprobó el último día del 2016 y ya se acabó enero y los diputados locales ni se inmutan para abordar un tema, que evidentemente resulta fundamental para obtener algún ahorro y motivar la deficiente liquidez que enfrenta Michoacán, pero en el congreso local parece no haber el mínimo interés, ni siquiera de la bancada perredista.

Este martes se convocó a los integrantes de las comisiones de Hacienda y Presupuesto y sólo llegaron 3 de 10 diputados. Entre los asistentes arribó el panista Miguel Ángel Villegas Soto y con un retraso de 30 minutos llegaron los perredistas Juan Pablo Puebla Arévalo y Manuel López Meléndez.

Y a los que de plano no les importó asistir son: los panistas Carlos Quintana Martínez y Eduardo García Chavira; así como los priistas Adriana Campos Huirache, Socorro de la Luz Quintana León y Sergio Ochoa Vázquez; además del perredista Pascual Sigala Páez y el verde ecologista Ernesto Núñez Aguilar.

El tema resulta preocupante, no porque deban aprobar a ojos cerrados la propuesta del ejecutivo, sino porque ante la crisis financiera, los “representantes populares”, ni siquiera tuvieron interés y tiempo para sentarse a discutir y reflexionar el tema, ya sea para autorizarlo con los candados que juzguen pertinentes o de plano para rechazarlo, darle vuelta a la página e invitar al gobierno estatal a que busque otras opciones.

Pero no, simplemente no avanzan y con ello invitan al grueso poblacional a sospechar de los motivos de su retraso. La sospecha que prevalece sobre estos temas en el historial estatal, obligan a concluir que por lo menos algunos diputados estarán procurando “conseguir” algo a cambio de votar a favor de la reestructura y/o refinanciamiento. Vale recordar que a finales de diciembre del año pasado, ya el propio Silvano Aureoles comentó en alguna entrevista, que los diputados eran mezquinos, con lo que evidenció que algo le pedían a cambio. Sin embargo, luego se arrepintió y ya no quiso profundizar en el tema.

Pero, por la información que en otros años pudimos conocer respecto a depósitos que se hicieron a diputados, con cantidades similares, a la misma hora, de la misma cuenta, banco y previo a las votaciones, la inevitable conclusión a la que puede llegar el mejor intencionado de los mortales, es que no se descarta que algunos de los actuales legisladores quieran obtener su “ventaja”.

En fin, no resta más que esperar que asome un mínimo de responsabilidad en ellos y aborden el tema, ante la difícil situación económica en que se encuentra el estado; y ojalá que el ejecutivo no vaya a ceder y otorgar alguna “ventaja” a quienes se lo exijan, ya que el sospechosismo y hartazgo poblacional con respecto a estos asuntos, parece encontrarse en el límite.

¿Usted estimado lector considera que los diputados tomarán una decisión en razón del deber ser o sospecha que buscarán obtener alguna “ventaja” con su voto?

Con la esperanza de que haya una próxima vez… me despido, gracias.

cmongem@hotmail.com