Hoy estoy con el padre Francisco Javier Martínez, el director espiritual de la adoración nocturna en nuestra arquidiócesis de Morelia para platicar en torno a los 100 años de la presencia de la adoración nocturna en nuestra arquidiócesis.

Francisco Javier Martínez: “Quiero informales que en la pasada asamblea diocesana que fue en el mes de noviembre hicimos acuerdos para celebrar los 100 años de la adoración nocturna en nuestra arquidiócesis.
El primer acuerdo fue que en cada zona pastoral habría una vigila solemne, ya se están realizando estas vigilias con una gran aceptación de las personas que con un fervor muy grande han participado.
Otro acuerdo fue que en Morelia en las cinco sedes se realizara una vigilia solemne, la primera sede fue el Templo de San Diego, la segunda fue el Templo del Carmen, la tercera fue Catedral, la cuarta el Templo de Capuchinas y actualmente reside esta primera sección en el Templo y Parroquia de la Medalla Milagrosa, también las que se han realizado, se han realizado con una gran asistencia y devoción de parte de muchos adoradores y fieles que se han unido a nuestra alegría de celebrar este jubileo.
También otro acuerdo fue que las secciones decaídas que por alguna razón dejaron de tener vigilias se reactivaran afortunadamente ya ha habido varias con una gran participación por mencionar la Parroquia de Ocampo que reinauguró su sección con más de 300 adoradores y otras secciones que están en proceso de inauguración y de fundación.
Otro acuerdo fue que celebraríamos un congreso eucarístico, y ese congreso eucarístico tendrá como fecha el 23 de noviembre, ese congreso oportunamente se les dirá la forma de su participación, esperando que no solamente las secciones donde exista la adoración, sino todas las parroquias y como un acontecimiento diocesano nos motivemos a participar.
El último acuerdo fue que el señor arzobispo concedió la indulgencia plenaria a todos los que participaran en las vigilias, sean ordinarias, solemnes y de propaganda.”

A los sacerdotes a todos los adoradores y a todos los que puedan impulsar y alentar el espíritu eucarístico en nuestra arquidiócesis esta es una gran oportunidad y un tiempo especial de gracia y de bendición.

Felicidades a todos los adoradores, los invito para que este periodo del año jubilar lo organicemos con más intensidad y espero que en todos crezca, se reanime, se fortalezca el espíritu eucarístico y sigamos consiguiendo nuestra iglesia, esta iglesia que hoy se ha comprometido por la paz y esta iglesia que encuentra en Cristo nuestra paz en Cristo eucarística la fuente para el dialogo para el respeto para la amabilidad y el buen trato y para que todos podamos crear condiciones de mayor plenitud porque estamos construyendo el reino de Dios.

El señor este con ustedes, la bendición del Dios omnipotente padre, hijo y espíritu santo descienda sobre ustedes y permanezca para siempre, amén