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Lucía fue reportada como desaparecida el viernes 29 de marzo (Foto: Cortesía)

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- «Queremos que se haga justicia para mi hermana Lucía, queremos que se detenga a su esposo David Domínguez Huerta, persona con una orden de aprehensión en su contra, responsable absoluto de su muerte», expuso Ireri Ugalde Hernández.

Denunció que no ha habido avances en la investigación respecto a la carpeta MOR/053/25232/2019 ni respuesta por parte de las autoridades, después de ocho meses de fallecida, «en este caso la Fiscalía de Feminicidios, el área de Aprehensiones de la Fiscalía General de Justicia del Estado».

Su hermana Ireri y su hermano Adrián decidieron hablar con los medios de comunicación por «la excesiva burocracia y la nula comunicación» de las autoridades encargadas del caso con los deudos de Lucía, ello «nos llena de impotencia y nos obliga a exigir públicamente justicia pronta y expedita».

Recordó que el área de Feminicidios realizó las investigaciones y se quedó hasta que se giró orden de aprehensión por homicidio y robo, pero entró al área de Aprehensiones, y no ha pasado nada en ocho meses, «han dejado las cosas sin resolver, no lo han resuelto, no se ha investigado, no se ha mandado llamar a la familia, a las amistades, no ha procedido, no ha caminado el juicio, estamos desesperados».

Explicó que a la FGJE se les ha notificado que la familia de David puso la casa en venta «y andan campantes (…) Hay mucha tela de donde cortar para que la Fiscalía hubiera procedido».

Ireri hizo llegar a este medio la orden de aprehensión y la copia del inicio de investigaciones, como un homicidio que luego fue catalogado como feminicidio.

La familia de Lucía ya está pensando en realizar una marcha, colocar un espectacular, acudir a la televisión, y a los medios digitales y escritos.

Asimismo recordó que el cuerpo de Lucía fue encontrado tres días después de su muerte, luego de que su familia acudió a la Fiscalía de Personas Desaparecidas y se activaron los protocolos correspondientes; para ese momento, su esposo David ya se había llevado su auto y tarjetas de crédito, así como su teléfono, así se le siguió pero ya los apagó, primero se supo que estaba en la Ciudad de México y lo último que se supo es que estaba en Monterrey.

Agregó que ellos duraron casados tres años, sólo dos juntos y que el último año estuvo separada por violencia intrafamiliar.

«David es adicto al casino, no trabajaba», expuso Ireri, al tiempo que refirió que su hermana era gerente del área de calidad del grupo Posadas, contaba con maestría y no tenían hijos.

Lucía «era muy alegre, responsable, sensible, líder, buena amiga. Lo de él fue una obsesión para que no lo dejara porque su padre lo abandonó»

La esperanza de Ireri es que a través de la opinión pública, se les dé respuesta a la demanda de justicia para que este crimen no quede en la impunidad.

Por: Fátima Miranda/RMR