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Así como 2.1 millones se clasificaron en pobreza moderada (Foto: Archivo/ ACG)

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com/Víctor Ruiz).- Apenas tiene 12 años, pero ya conoce el mundo laboral y sus complejidades. Todas las mañanas recorre parte del Centro Histórico de la ciudad vendiendo bolis de frutas naturales. Si el sol se deja sentir con intensidad, es probable que sea un buen día para él. Se llama Emiliano, pero sus amigos le dicen ‘El Komander’, aunque el apodo no es del todo de su agrado.

Cuando Emiliano comenzó a vender bolis, parecía que todo era parte de un juego de verano. En aquellas vacaciones de primaria, a su madre se le ocurrió que dos meses sin clases eran una buena oportunidad para que Emiliano conociera el valor del dinero y de paso alejara el ocio que invade a los niños durante esa época. El plan era perfecto.

Pero lo que fue una actividad vacacional, poco a poco se fue convirtiendo en un sustento que permitía el respiro de su familia. A su padre lo echaron del trabajo y por cuestiones de edad, le fue difícil volver a encontrar otro empleo. Lo que obtenía su madre por trabajos de costura era insuficiente para mantener a su marido y sus dos hijos. Sin darse cuenta, Emiliano había ingresado al mundo laboral por necesidad.

– ¿Te gusta tu trabajo?, le pregunto a Emiliano, quien antes de acceder a hablar, me vendió un boli de fresa.

– A veces, nada más, responde en un tono cansado.

– ¿Por qué?, pregunto curioso.

– Hay días en que vendo todo y pues hasta saco lo de mi semana, pero si el día amanece lluvioso es casi un hecho que me voy a tener que ir caminando a la secundaria y a la casa.

Emiliano estudia el Primer Grado de Secundaria en una escuela pública y al igual que muchos menores de edad, ya forma parte de las estadísticas laborales. Según datos otorgados por el Consejo Estatal de Población (Coespo) de Michoacán, en la entidad el 65.5 por ciento de los michoacanos menores de 18 años está en una situación de pobreza, lo que provoca que la mayoría de ellos tengan que comenzar a trabajar a temprana edad.

La directora de Coespo, Estephany Santiago Fernández, detalló que uno de cada dos michoacanos menores de edad es pobre, mientras que uno de cada nueve se encuentra en pobreza extrema y tres de cada diez son vulnerables por carencias sociales por ingreso.

Para el caso del municipio de Morelia, no existe un censo que precise la situación que guardan los niños y jóvenes, y aunque dependencias como el Instituto de la Juventud Moreliana (IJUM) y el DIF Municipal se han comprometido en reiteradas ocasiones a generar un estudio serio, la directora de Coespo aseguró que hasta el momento no ha existido ningún acercamiento con el área que encabeza.

La jornada laboral de Emiliano comienza a las 9 de la mañana y concluye a la 1 de la tarde. Por cuatro horas se le puede ver caminando y esquivando a los inspectores del Ayuntamiento de Morelia. Vestido siempre con el uniforme escolar, carga una hielera de color verde que al frente lleva una cartulina que anuncia su producto: “Bolis de frutas naturales, tan solo a $5”.

– ¿No extrañas jugar o salir con tus amigos?, le pregunto mientras descansamos en una plaza del centro de la ciudad. Emiliano espera unos segundos, pero no responde. Ríe de repente y no sé si tomar las carcajadas como una afirmación o negación. Prefiero no averiguar, el momento podría volverse incómodo.

Se ha acabado el tiempo. Emiliano tiene que partir para preparar los bolis del día siguiente. Antes de partir, casi por morbo, le pregunto cuál es su canción favorita de ‘El Komander’. Sin pensarlo, Emiliano responde que esa música no le gusta.

– Un día fui a la estética y me hicieron mal el corte, esa misma tarde me pusieron el apodo en la escuela.

Trato de consolarlo, le digo que el apodo no está del todo mal, que inclusive su negocio podría llevar ese nombre. Me mira desconfiado, pero promete que lo pensará. Emiliano toma la combi rumbo a su casa. Hoy tuvo un buen día.