Queridos amigos de MiMorelia, el día de hoy abordaré el tema que está en boca de todos y que complementa la columna en la que hace un par de semanas les comenté un poco en qué consisten los aranceles. Es el tópico que detonó la madrugada del pasado viernes 31 de mayo, directo desde la cuenta oficial en Twitter del presidente Donald Trump, quien afirmaba: “El 10 de junio, Estados Unidos impondrá un arancel del 5% a todos los bienes que ingresan a nuestro país de México, hasta que los inmigrantes ilegales que ingresan a través de México y a nuestro país SE DETENGAN”. Y añadió: “El arancel aumentará gradualmente hasta que se resuelva el problema de inmigración ilegal…”.

Esta decisión sacudió los mercados en el mundo, en especial el de México y Estados Unidos, donde el precio de la moneda mexicana con respecto al dólar estadunidense comenzó a depreciarse, colocándose por encima de los 20 pesos en los bancos del país. La bolsa americana en Wall Street tuvo pérdidas importantes después del anuncio hecho por el presidente estadounidense, lo que implica que es una decisión recibida de manera negativa en el mundo económico.

Ustedes se preguntarán ¿en qué magnitud nos afecta esta política comercial visceral del país vecino del norte? Antes de contestar, comenzaré por compartirles algunos datos: 1.- Estados Unidos importó en el primer trimestre de 2019 bienes provenientes de México por un total de 86 mil 629 millones de dólares (mdd). 2.- EEUU exportó a México, en el mismo periodo, bienes por 63 mil 953 mdd, según datos de la Oficina de Censos del vecino país. 3.- Si el arancel es aplicado al 5% implicaría un impacto de 4 mil 331 mdd, conforme datos de este periodo, lo que implicaría que al año serían 17 mil mdd, es decir, un 1.5% del PIB mexicano. 4.- Si continúan subiendo progresivamente los aranceles, como amagó hacerlo hasta octubre, cuando alcanzarían el 25%, y si tomamos los mismos datos del primer trimestre, la afectación económica de junio a octubre sería de 21 mil 657 millones 250 mil dólares, sumando al año los 86 mil mdd, es decir, un 7% del PIB de México. 5.- Las exportaciones de México al país del norte (enero-noviembre 2018) alcanzaron un valor de 328 mil 59 mdd, es decir, el 79% de envíos al exterior, de acuerdo con la Secretaría de Economía. 6.- Un análisis de Bloomberg indica que los rubros con mayor actividad exportadora en México, desde el inicio del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) en 1994, han sido: vehículos motorizados (19%), partes de vehículos motorizados (14%), equipos de computación (8%), petróleo y gas (4%) y equipos eléctricos (3%).

Esto nos da una idea más clara del impacto que habría en la economía mexicana, pero también de que no sólo perderíamos nosotros sino que los consumidores norteamericanos también se verían seriamente lesionados debido al aumento de precios de los productos agrícolas de alta calidad que compran de México, así como las empresas manufactureras; por ejemplo la de vehículos, que cuenta con diversas plantas de ensamblado en México, por mencionar algunos.

Diversos especialistas (Fitch Ratings y Reuters, organismos de análisis financiero de prestigio mundial) coinciden en que las principales repercusiones de este escenario se presentarían en la ratificación del Tratado-México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC), el cual puede verse muy afectado.

De manera general, si sigue adelante el plan de imponer medidas arancelarias progresivas el impacto en el intercambio comercial entre ambos países puede ser considerable, tomando en cuenta que México es el mayor socio comercial de Estados Unidos. Los aranceles podrían afectar de rebote a los consumidores y empresas estadounidenses, se elevarían los precios de frutas y verduras e interrumpirían la cadena de suministros de autopartes, lo que afectaría las ventas de vehículos.

La medida dañará a los estadounidenses más pobres, quienes tendrían que pagar más por productos básicos de consumo, ya que los aranceles son un impuesto sobre el consumo, y tendrán que reducir gastos.

En estos momentos sólo nos queda esperar que las negociaciones de los gobiernos mexicano y del vecino país rindan frutos y se detenga este plan. Tanto expertos de los tres países de América del Norte como congresistas de EEUU han manifestado su molestia, dejando entrever que el Poder Legislativo estadounidense podría intervenir si se continúa con esta línea.