Ahora nos damos cuenta de que la organización y conservación, administración y preservación homogénea es indispensable siempre, pero sobre todo en tiempos en que se tiene que actuar rápido; sí, en este momento que tenemos que generar documentos sin parar y encontrar la información necesaria para salvar vidas.

Ahora que se requiere promover el uso de métodos y técnicas archivísticas para desarrollar sistemas de archivos que nos garanticen localizar de manera expedita los expedientes administrativos y clínicos.

Que la gestión documental nos facilita todas y cada una de las actividades a realizar, y que nos hubiera permitido advertir las áreas de oportunidad que tenemos en cuanto al manejo de la información interna y de los pacientes.

Que sin este tratamiento integral de la documentación y la falta de protocolos de seguridad de la información que contiene datos personales sensibles, ha sido muy complicado, a veces imposible, proteger los datos de las personas que han dado positivo por Covid-19 o que están en contacto con ellas; en consecuencia, ahora muchos de ellos viven discriminados, y enfermeros, doctores y personal que trabaja en dependencias de salud son agredidos.

Nos percatamos de que tuvimos que haber aprovechado las tecnologías de la información para mejorar la administración de los archivos; que esto nos hubiera ahorrado mucho tiempo y que, a su vez, hubiera permitido tiempos de espera menores para atender a los pacientes y para tratar a las personas internadas en los centros de salud.

Que es necesario que absolutamente todo el personal esté capacitado en archivos y gestión documental, porque no sólo quien está en el archivo histórico maneja los documentos; sino que es en las áreas operativas donde aquellos tienen un mayor uso.

Y que, actualmente, depende del tratamiento que se le está dando a los documentos, la precisión de la información que se da a conocer, las medidas que se acuerdan y ordenan ejecutar y la vida de muchos mexicanos.