trabajo infantil
El maestro en Ciencias de Desarrollo Rural, Leonardo Bárcenas, considera que aunque el nuevo tratado mejorará las condiciones laborales, no erradicará del todo el trabajo de niños en el campo (Foto: comunicacion.senado.gob.mx)

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- En el nuevo Tratado de México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) se establecen lineamientos como el capítulo 23, que destaca la eliminación del trabajo infantil, por lo que, en caso de que se apliquen de manera estricta, podrían reducir hasta en un 50% la participación de menores en el campo, dijo el licenciado en Economía Leonardo Bárcenas.

En entrevista con MiMorelia.com, el también maestro en Ciencias de Desarrollo Rural señaló que, en el caso de Michoacán, el trabajo infantil se agudiza principalmente en el campo o sector agrícola, en donde se estima que del 100% de la mano de obra el 40% es infantil e indígena.

De acuerdo con una publicación de la Comisión Estatal de Población (Coespo) en su página web, Michoacán ocupa el lugar 14 a nivel nacional en trabajo infantil, con 100 mil niños trabajando, de los cuales el 50% están empleados como jornaleros en diversos cultivos agrícolas (http://coespo.michoacan.gob.mx/trabajo-infantil/).

El profesor de la Facultad de Economía de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH) explicó que el T-MEC, en el capítulo 23 Laboral, establece apartados para ofrecer mejores condiciones laborales y salariales, así como que se busca “la abolición efectiva del trabajo infantil, la prohibición de las peores formas de trabajo infantil y otras protecciones laborales para niños y menores”; sin embargo, el especialista considera que en un estado como Michoacán es muy complicado erradicar por completo esta práctica, y sólo se lograría disminuir si se aplican estrictamente los nuevos lineamientos para la certificación de exportación.

El especialista en temas del sector rural y desarrollo detalló que en el caso de Michoacán, en el sector agrícola, el aguacate y las berries son los que tienen mayor participación en la exportación a los países del norte, pero los niños que dejen de trabajar en estos productos buscarán un empleo como jornaleros en otros cultivos que sólo tengan participación en el mercado nacional.

(Foto: Senasica)
“La realidad social es muy compleja y muy variable; entonces, si se da el cumplimiento de empresas certificadoras de la mano de obra en el sector agrícola, puede existir una reducción del 50%, pero esto no va a acabar con el trabajo infantil, porque este 50% que se vería desplazado por la acción de la certificación se va a mover a otro lado, en el mercado nacional, donde no existe regulación de otro tipo”, subrayó.

En el campo michoacano se estima que un jornalero adulto gana entre 200 y 300 pesos por día; mientras que un niño puede percibir la mitad de ese salario o no se le paga, debido a que ese ingreso lo absorben en su totalidad sus padres, expuso el especialista, quien recalca que aunque el nuevo tratado comercial pretende ofrecer mejoras salariales a los trabajadores, es complicado que se pueda eliminar el trabajo de niños en el campo, debido que esto significa también costos de producción más baratos para los empresarios.

Leonardo Bárcenas insistió en que, incluso con una crisis económica en puerta provocada por el Covid-19, es complicado que un problema estructural de años en México y el estado de Michoacán, como es el caso del trabajo infantil, se elimine por completo, con todo y los nuevos requerimientos del T-MEC.

(Foto: STPS)

“El T-MEC va a contribuir, pero no lo va a erradicar; van a existir prácticas que permitan esconderlo, pero va a seguir, porque el trabajo infantil representa parte del costo de producción de los artículos de exportación; el empresario agrícola siempre va a pensar en abaratar los costos de producción, sobre todo en la mano de obra”, indicó.

El especialista prevé que un problema estructural como el trabajo infantil puede aumentar en el país a partir de la crisis económica derivada del Covid-19, sobre todo en Michoacán, en donde se reproduce la problemática “por las condiciones de trabajo, de marginación y pobreza que existe en el estado”.

Contexto del trabajo infantil en cifras

Las últimas cifras, proporcionadas el año pasado por el Consejo Estatal de Población (Coespo), indican que en Michoacán trabajan alrededor de 100 mil niños en los campos agrícolas, donde se desempeñan como jornaleros, por lo cual la entidad se encuentra en el lugar 14 a nivel nacional con más menores trabajando bajo sueldo, o sin percepción económica, en algunos casos.

En tanto, el último reporte de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), de 2017, señala que en Michoacán trabajan 120 mil niños en los campos agrícolas, principalmente en los municipios con los mayores índices de trabajo infantil, que son Coahuayana, Chilchota, Coeneo, Yurécuaro y Tanhuato. En 2010, Chilchota y Coeneo eran expulsores de jornaleros agrícolas a los municipios de Yurécuaro y Tanhuato, estos últimos actualmente persisten en la dinámica.

De acuerdo con estadísticas oficiales más actualizadas del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en 2019 había en México alrededor de 2.3 millones de niños ejerciendo trabajo remunerado, el 42% en la agricultura temporal, que requiere migración interna, principalmente de norte a sur, de Guerrero, Michoacán y Oaxaca a Sinaloa, Sonora, Baja California y San Luis Potosí.

Por su parte, la Unicef reporta que 44% de los hogares de jornaleros agrícolas en la frontera cuenta con al menos un niño o niña trabajador, y sus ingresos se acercan al 41% del total que se aporta en los hogares.

(Foto: UNICEF Bolivia)

Por: Josimar Lara/R