Las personas en alta vulnerabilidad alimenticia viven en municipios de Oaxaca, Chiapas y Yucatán (Foto: UNAM)

Ciudad de México (MiMorelia.com/Redacción).- La seguridad alimentaria en México debe dejar de ser una aspiración para convertirse en una solución a problemáticas como el desarrollo del campo y los rezagos sociales, que inciden en situaciones de hambre y malnutrición, señaló Felipe Torres Torres, académico del Instituto de Investigaciones Económicas (IIEc) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

De acuerdo con el especialista, en el mundo aproximadamente mil 200 millones de personas viven hambruna, en particular países del Sahel africano, algunos de Asia, del Caribe y América Latina, aun cuando se han logrado avances globales en el aumento de la seguridad alimentaria.

En cuanto a México, el universitario aclaró que no se puede hablar de una hambruna abierta, sino de vulnerabilidad alimentaria, y sólo para algunas regiones, debido a las sequías e inundaciones que ocurren en determinadas épocas del año y periodos. “Pero no serían situaciones de hambre como las que se viven en territorios africanos o asiáticos”.

Las personas en alta vulnerabilidad alimenticia viven en municipios de Oaxaca, Chiapas, Yucatán, al sur de Veracruz, en Guerrero, en la mixteca poblana, Hidalgo, Sierra Tarahumara y algunas zonas rurales de Tijuana. “Este panorama no ha variado, lo venimos arrastrando desde la década de 1970, es un problema estructural de desarrollo”, destacó.

Indicó que para solucionar este problema es importante reincorporar una estrategia agrícola que haga posible atender los puntos vulnerables de la seguridad alimentaria manifiesta (sobre todo en los productos básicos), y establecer otra de exportación. “La agricultura debe recobrar su papel en el crecimiento económico del país”, concluyó.

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