dibujo fotografia arte
Las imágenes realizadas con las técnicas de transfer y dibujo tomaron vida de los apuntes de la asignatura de Biología (Foto: Fátima Miranda)

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- En la exposición «Apuntes de Biología», ubicada en el Museo de Arte Contemporáneo «Alfredo Zalce» de esta capital, el artista visual y gestor cultural Sebastian Portillo, hace una disección de su memoria histórica personal y deja al descubierto los sentimientos más íntimos hacia su padre, quien decidió partir en busca de un sueño personal: realizarse como ingeniero civil y escritor.

sebastian artista exposicion
(Foto: Fátima Miranda)

Con 21 textos de su progenitor, de los cuales extrajo igual número de «detonantes», encarnó en fotografías el alma de los sentimientos provocados en su persona por una conversación imaginaria con su raíz, que abrió hace un año y ya terminó, «la abriré de nuevo cuando él esté dispuesto, él sigue escribiendo, he seguido su trayectoria, abrió escuelas de literatura en Tierra Caliente, y en Ihuatzio (municipio de Tzintzuntzan), le acaban de hacer un homenaje».

exposicion morelia macaz
(Foto: Fátima Miranda)

Las imágenes realizadas con las técnicas de transfer y dibujo tomaron vida de los apuntes de la asignatura de Biología «de esos que uno hace cuando va a la escuela»; de ellos extrajo cual miel de un panal, las emociones más puras, que detonaron en bocetos y luego en imágenes sobre ideas como la fuerza centrífuga, la antorcha, el óxido de silicio (compuesto de silicio y oxígeno), el movimiento en una sola dirección, el hombre moderno, el protosol (condensación de materia que constituye la primera fase de la formación de un sistema planetario), entre otras.

dibujo bosquejo arte
(Foto: Fátima Miranda)

«Mi papá se fue de nosotros porque es poeta pero de izquierda con ideas de rebeldía y de un país distinto, desde antes tenía el rollo de alejarse, de escribir, de hacer lo suyo y seguir su misión, no estábamos nosotros en su misión, esa distancia yo la respeté», explica, mientras refiere que el legado más importante que le hizo él fue la lectura que le formó como un pensador y un hombre creativo, «la oscuridad que se ve en mi foto proviene de aquella que yo leí, crecí leyendo El llano en llamas de Juan Rulfo, El Lobo estepario y Siddhartha de Hermann Karl Hesse».

animal transfer arte
(Foto: Fátima Miranda)

«Creo que no se fue porque no me quería, sino porque consideraba que necesitaba irse para hacer lo que era funcional para la sociedad, para la historia, para el pueblo, y han sido años de olvido de mi parte, el tema no lo abordo, lo hice a un lado, me quedé con algunas cosas, lo que he leído son libros que él dejó», comparte con confianza.

Emocionado, asegura que una amiga de su padre le dijo que él, ya visitó la exposición, y le gusta imaginar que se propicie un encuentro, «me gustaría saber qué siente de ver algo que estuvo en sus manos hace 45 años, (sus apuntes), y yo mismo, me daría mucha emoción verle la cara», mientras recuerda que el día de la inauguración, su papá tuvo principios de neumonía.

«Con el proyecto fotográfico pretendí establecer un diálogo entre esos textos olvidados escritos antes de que yo naciera y mi imaginario. Quise recrear los que pensaba y sentía en sus inicios como poeta entre su matrimonio apresurado y sus estudios para armar un mapa visual de él a sus 20 años, que tal vez terminó siendo un espejo mío», reza la reseña colgada en la pared del MACAZ.

El artista, egresado de la carrera de Comunicación, dedicado por años a la publicidad y el diseño, optó por la fotografía, compitió por una beca de UNESCO-Aschberg, no la ganó pero recibió el ofrecimiento por un porcentaje de beca en Francia en donde realizó una residencia artística, después realizó otra en Estados Unidos de América y Argentina.

Después, en Michoacán, dio talleres de lo aprendido como el transfer de imágenes en madera y papel, así como talleres en el Museo del Estado, y luego fundó la escuela «Foto Viva» que acerca otras formas de arte a la fotografía.

El encuentro con su padre ha sido intermitente, lo ha topado por la calle, se saludan, él lo ubica, «no sabe mi edad ni qué estudié», pero el artista en quien se ha convertido da cuenta de la admiración profunda a su imagen paterna, tan robusta, como para extraer de 21 textos de un estudiante, y convertirlos en la savia vital de su realización como artista.

expo sala arte
(Foto: Fátima Miranda)

Por: Fátima Miranda/rmr