oftalmólogo
Además del incremento en el número de pacientes también aumentaron alrededor de un 40 por ciento las molestías que llegan a presentar (Foto: Cortesía)

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- El especialista en oftalmología, Mario Alejandro Aguado Arteaga, informó que derivado del periodo de aislamiento para frenar la proliferación del Covid-19 incrementó 400 por ciento la incidencia de consultas que brinda a nivel particular con pacientes que presentan síndrome visual informático.

Es decir, por cada dos pacientes que atendía por síndrome visual informático antes de la pandemia global por el también llamado coronavirus, ahora son ocho, principalmente adultos, hombres y mujeres, en edad productiva y estudiantes en los niveles medio superior y superior.

Aguado Arteaga, actual responsable del programa de trasplantes de córnea en el Hospital General Regional número 1 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Michoacán, explicó que síndrome visual informático se le denomina a las molestias que siente una persona después de una prolongada exposición a televisores o pantallas, computadoras, tabletas digitales y teléfonos móviles.

Aclaró que, si bien no conoce algún estudio que haya demostrado que la luz que emiten estos aparatos eléctricos genere daños irreversibles a la vista, la falta de parpadeos por la mirada fija sobre las pantallas llega a generar fatiga visual, cefalea o dolor de cabeza, sequedad, picor o ardor ocular, enrojecimiento, y, hasta visión borrosa.

Expuso que además del incremento en el número de pacientes también aumentaron alrededor de un 40 por ciento las molestias que llegan a presentar.

Planteó que por tal motivo es indispensable que las personas eviten en la medida de lo posible la exposición prolongada de la vista a los aparatos digitales y si por cuestiones laborales u académicas les es imposible, deben tomar acciones que ayuden a mitigar los efectos negativos.

Por ejemplo, tomar descansos periódicos para eludir la fatiga visual, conforme a lo establecido en la regla 20-20-20, que consiste en una pausa de 20 segundos, cada veinte minutos y enfocar la mirada a una distancia de 20 pies, equivalentes a 6 metros; refrescar el ojo con gotas que hacen la función de lágrimas artificiales (aclaró que no son las mismas que se prescriben para quitar el rojo de los ojos); reducir el brillo en las pantallas digitales y utilizar algunos anteojos o gafas acorde a la salud visual de cada individuo.

Por: Sayra Casillas/rmr