Carlos Garfías Merlos
“No queremos más sangre, no queremos más muertes, no queremos más dolor ni más vergüenza" (Foto: Archivo)

Por: Sayra Casillas/@SayraCasillas2

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- Debido a que no se han empalmado las agendas, aún está pendiente de definir una fecha para la reunión que sostendrán el arzobispo y obispos de Michoacán con el gobernador, Silvano Aureoles Conejo, a propósito de la preocupación que externaron los representantes de la iglesia católica por el incremento de homicidios dolosos en distintos puntos de la geografía del estado.

“Hemos estado buscando la oportunidad para reunirnos todos los obispos con el gobernador y con el secretario de gobierno (Carlos Herrera Tello), de manera que podamos establecer una interlocución más directa y constante, sobre todo previendo las situaciones que pudieran suscitarse emergentes en relación a la violencia y a la inseguridad”, dijo esta mañana el arzobispo de Morelia, Carlos Garfias Merlos.

En conferencia de prensa, indicó que tanto autoridades religiosas como gubernamentales han entablado un diálogo de colaboración, para que cuando se suscite algún hecho violento de inmediato puedan tener la presencia de elementos de seguridad.

“Es parte del diálogo que hemos venido teniendo; ahorita, el tema ha sido un poco la dificultad de la agenda, por las diferentes actividades que han tenido ellos y nosotros con la llegada de varios obispos a sus diócesis… en esta semana pasada llegaron los obispos de Tampico, Gómez Palacios y Ciudad Altamirano”, refirió.

“No queremos más sangre, no queremos más muertes, no queremos más dolor ni más vergüenza. Como pastor de esta porción del puedo de Dios, me uno al clamor de los que sufren las consecuencias de la violencia. Hago un llamado a las autoridades para que cumplan con su tarea de investigar y dar con los responsables, asimismo, convoco a la sociedad en general, para que se involucre y participe en la construcción de un Michoacán que valore la vida, la dignidad y los derechos de cada persona, haciéndonos capaces de encontrarnos como hermanos”, pronunció el también vicepresidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) el mes pasado.

En esa conferencia de medios, celebrada específicamente el 23 de junio, propuso que la violencia se atienda como un problema de salud pública, y, evidenció que Apatzingán, Zamora y una parte de Morelia son las Diócesis que reportan mayor número de hechos violentos, luego, agregó que en la de Tacámbaro también persisten hechos de esa naturaleza.

CA