Pobreza
Pobreza y carencia alimentaria, los focos rojos en Morelia (foto: Pixabay)

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- La pobreza extrema y carencia alimentaria aún siguen siendo los focos rojos en Morelia, son males que aún permean en la capital michoacana, ya que según cifras que Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL) le proporciona al Sistema de Integración Familiar (DIF) son 45 mil personas las que viven en pobreza extrema y 193 mil las que están con carencia alimentaria.

Ciudad Jardín, Las Guarecitas, Los Llanos, 26 de Julio, 23 de Marzo, La Esperanza, Niño Artillero, Nueva Esperanza y la zona contigua a Torreón Nuevo son los lugares identificados por el DIF como zonas prioritarias al encontrarse en alta y muy alta marginación.

En entrevista exclusiva para MiMorelia.com la directora de programas alimentarios del DIF, María Elena Huerta señaló que tienen identificados a 45 mil personas que necesita de una atención prioritaria y dentro de los factores que incluyen a esta población está el de la carencia alimentaria.

Son alrededor de 125 comunidades, determinadas así por la Consejo Nacional de Población (CONAPO), a las que el DIF ha dirigido de una manera más localizada sus programas, además de los grupos vulnerables donde se contemplan a los adultos mayores, personas con discapacidad, menores de edad y madres en lactancia.

Estas zonas tienen como características un bajo ingreso económico, desinformación y bajo o nulo acceso a la salud y a una buena alimentación, de estos factores destaca la desinformación ya que en estas mismas zonas hay personas con obesidad por lo que “los pocos recursos que tienen los están destinando a una alimentación no balanceada ni nutricional”, señaló la directora de programas del DIF.

Todos estos programas son federales que llevan más de 30 años y cuyos recursos son bajados al estado y posteriormente al municipio. Sin embargo, hay uno en particular que sí es completamente propio del ayuntamiento de Morelia, el de seguridad alimentaria para madres jefas de familia, que surge como complemento para cubrir la mayor población, a través de la Secretaria de Bienestar.

Esta ayuda va desde la despensa básica, comedores comunitarios, espacios de alimentación en escuelas, todas con una atención especial a menores en riesgo de alta y muy alta marginación.

“Es importante aclarar que estos programas de asistencia alimentaria no cubren el total de la ingesta sino una aportación y lo que se busca es que los alimentos sean de contenido nutrimental adecuado”, puntualizó María Elena Huerta.

De esta dependencia el 80 por ciento de beneficiarios proceden del programa de alimentación, el cual ha ayudado a 30 mil personas de manera directa y 100 mil de manera indirecta.

Por: Tere Jaramillo/AV