lucero pacheco

Este viernes, el Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, realiza una gira de trabajo por la capital del estado. Su visita se da en un momento crítico por la emergencia sanitaria por el Covid-19. En esta semana se han registrado los picos más altos de contagios en el país; sólo el día miércoles se registraron 947 nuevas muertes y 5 mil 437 casos; en Michoacán fueron 248 nuevos contagios y 13 defunciones.

La crisis no ha pasado, ni el pico lo hemos superado. Al contrario, los números van en aumento; y el presidente de gira por los estados.

Se pudiera entender si dichas giras atendieran a temas de primer orden para que el presidente ponga en riesgo su salud y, por ende, la gobernabilidad del país; o en otro escenario, la entrega de alguna obra de gran calado, obras de resultados de su gobierno, pero no, ni uno ni lo otro; el presidente viene con un solo objetivo a Michoacán y es a un tema proselitista, a sonar los tambores de las elecciones del 2021.

El próximo año se renueva la Gubernatura del estado, las alcaldías, Congreso Local y Diputaciones Federales, y bajo ese escenario, la visita del presidente atiende a otros intereses: enfilar a su partido en el estado para las elecciones del 2021.

Pero, ¿qué cuentas le entregarán sus delegados federales, sus alcaldes, diputados locales y federales? Porque su desempeño se ha quedado muy por debajo de lo que prometieron. El efecto que tuvo Morena en 2018 llevó a muchos candidatos a sus curules, sin el mayor esfuerzo.

Poco se sabe del trabajo de los legisladores emanados de Morena en el estado; los Diputados Federales están desdibujados, no tienen trabajo legislativo visible, pero tampoco tienen voz propia, son replicadores de los temas del Gobierno Federal. Muchos de ellos, incluso en redes sociales, se dedican a compartir las famosas ruedas de prensa del presidente; otros dedican su esfuerzo a defender posturas partidistas o publicar fotos de cómo pasan su confinamiento en sus departamentos en la Ciudad de México, pero nada de trabajo, nada en defensa de los michoacanos.

Hoy que urge un llamado a la CFE para que condone el pago de luz a muchas familias michoacanas que no pueden pagar el servicio por el alto costo, los Senadores y diputados federales de Morena simplemente están desaparecidos.

Los diputados locales, por su parte, no se ponen de acuerdo y han disminuido su fuerza en el Congreso Local; pocas veces se sabe de ellos y no tienen una agenda como Grupo Parlamentario; están paralizados, muchos de ellos, quizás pensando en la próxima candidatura, confiados en que el efecto de 2018 se repita, a la pura suerte.

De los alcaldes ni hablar. Hoy, los dos grandes municipios gobernados por Morena, tienen las cifras más altas de contagios por Covid-19, Morelia y Lázaro Cárdenas, respectivamente. Pero su alcalde y alcaldesa han decidido irse por la libre. De los delegados federales hay poco que decir, quizás porque no hay resultados. Se prometió mucho, pero a la fecha ningún programa federal ha dado los resultados deseados.

La visita del Presidente atiende a un tema muy específico: marcar línea rumbo a las elecciones, venir a dejar su mensaje de apoyo a sus bases, a su partido. Lo que el Presidente no sabe es que sus dirigentes, en lugar de picar piedra, se sentaron en ella y esperan que nuevamente el ejecutivo federal les levante las candidaturas.

Al Tiempo.