Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- Cuando deseamos realizar alguna inversión o poder operar en los mercados, lo primero que solemos hacer, además de fijarnos en la rentabilidad y prestaciones del intermediario, es ver la seguridad de éste. Tan importante es la facilidad de conseguir rendimientos como de que el bróker esté regulado y sea eficiente en la gestión y beneficio aportado, es decir, que esté asociado a organismos oficiales de la administración que velan por los derechos de los inversores, certifiquen calidad a la plataforma y seguridad en el mercado con el que operen.

Cada plataforma de trading cuenta con ciertas características que se definen en función del perfil y riesgo a asumir por el inversor, siendo los CFD o contratos por diferencia uno de los productos más novedosos, en auge y muy cotizado entre los pequeños y grandes inversores.

El trading con CFD es un negocio bastante flexible y sin barreras de salida ni entrada, ya que no necesita contar con una formación extensa y específica, no se necesitan cantidad voluptuosas de dinero y se puede obtener una rentabilidad bastante generosa, eso sí, a cambio de un mayor riesgo y volatilidad, dada la característica de apalancamiento usada en este tipo de productos.

La principal atracción de los CFD para inversores inexpertos es la buena rentabilidad que se puede obtener con facilidad, ya que a través de una plataforma de trading en casa o cualquier lugar es posible acceder a mercados de todo el mundo, de ahí el auge en la aparición de multitud de plataformas de trading, especialmente de CFD´s.

Sin embargo, a la hora de elegir, debemos contar con criterios de seguridad y estabilidad, como por ejemplo realizar operaciones con bróker de trading CFD como Avatrade sometido a las reglas y legislación, ya que no todos son fiables y la seguridad debe ser primordial cuando operamos en productos complejos con nuestro patrimonio.

Gracias al gran apalancamiento del que se sirven, ha sido posible enlazar esta modalidad de transacción con productos financieros al cliente final, acostumbrado a los depósitos, cuentas remuneradas y similares. Su atractivo principal se encuentra por una parte en el pequeño desembolso que hay que realizar para poder optar a la compra acciones, y por otro, la ventaja fiscal que se deriva en la utilización de este tipo de mecanismos, donde la posible pérdida o ganancia no se computa en ese instante (se podría considerar una actividad especulativa si se construyen ganancias a menos de un año), sino que permiten alargar y distribuir las pérdidas.

Los motivos por los que han crecido exponencialmente las transacciones en este tipo de productos son varias, teniendo como base las siguientes:

– Los CFD permiten operar e intervenir en los mercados financieros con mucho menor riesgo que los elementos tradicionales y más conocidos, y además ofrece la posibilidad de acaparar una gran variedad de activos financieros, desde divisas (Forex), mercados de acciones (bolsas), materias primas (mercados de commodities o productos primarios) hasta incluso apostar a futuras subidas/caídas en el precio de los bienes.

– Son por excelencia el mejor ejemplo de productos de cobertura, lo que ha incrementado su uso como papel secundario dentro de las transacciones comerciales y financieras. Pensemos por ejemplo en la cantidad de operaciones comerciales internacionales, en diferentes monedas, con diferentes escenarios que se producen al día, y donde los CFD juegan un papel fundamental en las oscilaciones de precios.

– La ventaja ofrecida por el apalancamiento. Generalmente es imposible o muy difícil poder acceder a inversiones o transacciones que aporten un mínimo de rentabilidad si no contamos con grandes recursos, por ello este sistema permite poder operar con todas las garantías a pesar de no contar con toda la inversión. En general con los CFD se permite operar aportando tan sólo el 1%, 3% ó 5% del volumen total que deseamos adquirir, beneficiando así a un gran número de compradores.

– Costes y comisiones. En la intermediación de CFD se eliminan las comisiones de intermediación habituales en la negociación y compraventa de acciones, títulos, deuda subordinada y demás productos.

En resumen, el auge de todo tipo de plataformas online que incorporan brókeres de trading con CFD ha supuesto todo una innovación y mejora en el acceso y difusión de operaciones más complejas e inusuales, generalmente reservadas a expertos en las materias y brókeres con mucho bagaje, iniciando así una mayor accesibilidad a este tipo de productos más novedosos.

Además, es preciso atender a criterios de legalidad y eficiencia cuando nos disponemos a seleccionar a nuestro operador, y siempre estar bien informados acerca de los productos con los que realizamos operaciones.