Jesús Melgoza

La crisis sanitaria y económica por el Covid-19 ha desatado también una de desgaste profesional y altos niveles de estrés; la sobrecarga laboral y personal, aunada a diversos factores familiares, sociales y políticos está afectando a millones de personas en todo el mundo.

Apreciable lector, si te sientes agotado en estos momentos, no estás solo. De acuerdo con el IMSS, México es uno de los países en los que más fatiga por estrés laboral se padecía antes de la pandemia. Al menos 75% de las personas trabajadoras lo sufría, superando a quienes laboran en China (73%) o Estados Unidos (59%).

Los especialistas definen este tipo de agotamiento como una pérdida de entusiasmo, energía, idealismo, perspectiva y propósito; se ha descrito como el intento de correr un maratón a máxima velocidad.

La buena noticia es que todos podemos hacer algo al respecto y reducir lo que en inglés se conoce como Burnout. El primer paso es buscar ayuda, ya sea profesional, como con un terapeuta o entrenador, o con un amigo o familiar.

Es difícil tomar decisiones cuando se está agotado, así que hay que encontrar a alguien que pueda cuestionar tu forma de pensar y darle otra perspectiva. Incluso puede ayudarte a identificar patrones de comportamiento nocivos.

Da claridad a tus prioridades. Es posible que necesites delegar o decir no a proyectos. Para reducir esta sensación de agotamiento, debes programar algunos descansos de pocos minutos, hacer ajustes a tu carga de trabajo y detener tu jornada a una hora razonable.

Finalmente, es muy importante cuidarnos a nivel personal, con una alimentación saludable, ejercicio y adecuadas horas de sueño. Hay que repartir la carga de actividades de la casa entre los miembros de la familia, para que no se concentren en una sola persona, y destinar tiempo a actividades meramente recreativas.