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El acceso de viviendas al drenaje aumentó 4.5%, pues pasó de 88.1% en 2014 a 92.6% en 2018 (Foto: Cortesía)

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- Entre 2014 y 2018 el rezago en el acceso al agua potable en Michoacán se redujo 50% y la falta de drenaje en viviendas disminuyó 37.82%, destacó el coordinador de la Comisión Estatal del Agua y Gestión de Cuencas (CEAC), Germán Tena Fernández.

Para este año se proyecta aumentar dos puntos porcentuales más el indicador de viviendas michoacanas con disponibilidad de agua potable, pues en 2014 el 92.4% contaba con el servicio y en 2018 aumentó a 96.2%, por lo que la meta es llegar a 98%.

Mientras que con drenaje sanitario contaba el 88.1% de las viviendas en la entidad en 2014, y en 2018 aumentó a 92.6%.

Las cifras aumentaron debido a que de 2015 a 2019 se realizaron 551 obras y acciones (con una inversión total de mil 550 millones 802 mil 429 pesos) en beneficio de un millón 859 mil 162 personas, principalmente de las regiones de Zitácuaro, Huetamo y Apatzingán, pero también de Morelia, Pátzcuaro, Uruapan, Coalcomán, Zacapu y Zamora.

En 2019 se realizaron 68 obras de instalación de agua potable y para 2020 se han considerado 80 obras en la misma materia.

Con recursos del Fondo Regional (Fonregion) están en curso los proyectos de las plantas de tratamiento de aguas residuales de Vista Hermosa, por 27 millones de pesos; la de San Andrés Ziróndaro, en Quiroga, por 10 millones de pesos; la planta de Paso de Molino, en Tangamandapio, por alrededor de 10 millones de pesos; la de Pichátaro, en Tingambato, por 20 millones de pesos, y la planta de Vista Hermosa, que está por inaugurarse, que costó 27 millones de pesos.

En Irimbo ya se inauguró la planta, costó 16 millones de pesos, y se construyó el drenaje sanitario en Cucuchucho, municipio de Tzintzuntzan, en donde se rehabilitó el humedal, como en Santa Fe de la Laguna, en Quiroga, y el de San Jerónimo, en donde se va a hacer un proyecto para un tercer humedal, así como de San Francisco Uricho, en Erongarícuaro.

Además, en Sanambo y Caríngaro, del municipio de Quiroga, se hacen humedales verticales con tecnología francesa para poblaciones donde hay declives muy pronunciados; si es así, en un año este municipio será el primero que logre sanear sus aguas al 100%. También la planta de Quiroga, que ya está terminada, pero hay un problema que ha complicado la liberación del derecho de vía y, con ello, que la planta de tratamiento de aguas residuales (PTAR) pueda descargarse hacia el lago.

«Tenemos la meta este año de meterle a Zitácuaro un tercer módulo para que las aguas vayan 100% limpias a la presa de El Bosque», dijo Tena.

Otros retos son Jacona y Maravatío, en donde se realizarán proyectos para instalar una planta de tratamiento de aguas, pues aún no cuentan con una; en Senguio también hay que hacer proyecto; mientras que en Angangueo sólo se cuenta con una planta en el fraccionamiento donde fueron reubicados los afectados por las lluvias en 2010, pero está inactiva «por falta de interés de la autoridad municipal», y la cabecera municipal no tiene planta.

En tanto, en Ciudad Hidalgo se requiere invertir alrededor de 14 millones de pesos porque falta el equipamiento y la electrificación, y en Ocampo no hay PTAR; «se hizo una planta potabilizadora con 19 millones de pesos para dotar de agua potable a la cabecera y a algunas comunidades, pero unos ejidatarios no quieren ceder el derecho de vía por 200 metros».

Por: Fátima Miranda/rmr