Guadalajara, Jalisco (Rasainforma.com).- Las cuerdas vocales son susceptibles de daño en cualquier momento lo que puede originar disfonías o trastornos más allá de una simple ronquera, señaló la Fonoaudióloga adscrita al Hospital General Regional (HGR) No 180 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Jalisco, Elizabeth González Flores

Por lo anterior dijo la especialista, es importante tomar medidas preventivas para el cuidado y la higiene de voz, y en principio durante la temporada de calor evitar exponerse a cambios bruscos de temperatura

“No debemos tomar agua fría o cosas frías, precisamente las cuerdas se dañan cuando hay cambios bruscos de temperatura, lo primero que debes hacer es tomar un ‘buche’ de agua al tiempo, y hacer dos o tres enguajes y después ya puedes ingerir la bebida fría que no esté extremadamente helada ni que sea tampoco caliente en exceso, todo extremo es malo”, dijo la especialista del Seguro Social.

Asimismo se debe evitar hacer uso excesivo de la voz ya sea gritando o utilizando el aparato vocal en exceso por un tiempo determinado, debido a que las cuerdas vocales pueden rasgarse o sufrir inflamación.

Son diversas las causas dijo por las que se pueden dañar estas pequeñas estructuras que se encargan de producir la voz, derivado de la vibración que produce el aire que es inhalado por las vías respiratorias.

“A través de la respiración por la nariz, los pulmones pasan el aire por la tráquea, mismo que pasa entre las cuerdas vocales, desciende por los bronquios y de regreso, ese aire que sale es el que hace vibrar nuestras cuerdas vocales, que son pequeñas estructuras que producen la voz”, explicó

La alimentación, dijo, también tiene un peso importante en los trastornos de la voz, toda vez que ciertas afectaciones gastrointestinales como el reflujo esofágico lesionan las cuerdas vocales produciendo incluso quemaduras de primer grado, debido a un exceso en la producción de ácidos que suben por vía de la tráquea y por el esófago.

En el aspecto hormonal, señaló la especialista, los trastornos de voz pueden identificarse incluso de forma temprana, cuando surgen los cambios en la misma a partir de la pubertad.

“La laringe del hombre sufre un descenso al iniciar la pubertad, entre los 12 y 15 años de edad, y lo podemos apreciar en la garganta del varón se trata de lo que llamamos la ‘manzana de Adán’ o ‘la nuez’, esa baja de estructura es lo que va a producir la vibración grave de las cuerdas vocales, de no ocurrir se debe brindar tratamiento al paciente”, señaló la especialista del IMSS Jalisco.

Explicó que los 15 años, es la edad considerada como límite para la instalación de la voz tanto en varones como en mujeres, pasado ese tiempo si continúan sin cambios anatómicos y en la tonalidad y morfología , se considera una situación patológica que amerita tratamiento especializado.

“Hay que buscar rehabilitación de la voz, podemos hacer maniobras físicas, intervención quirúrgica, técnicas respiratorias y de vocalización, e implementar otras medidas como cambios nutricionales para lograr que la laringe descienda”, señaló González Flores.