Con eso de que todos los mexicanos estamos felices felices la Secretaría de Hacienda, que es especialista en quitarnos la sonrisa, planea recaudar más recursos mediante una serie de súper ideas, o ideotas, que buscan implementar el próximo año.

Lo más probable es que ya hayas escuchado al respecto en prácticamente todos los noticieros del país pero yo te voy a dar mi opinión de todo esto.

El primer cambio que pretenden es el cobrar impuesto a todas aquellas personas que vendan cosas por catálogo. Que si vendes maquillaje, pomadas, colchones, artículos para el hogar o cualquier cosa por medio de catálogos te va a tocar reportarte con Lolita.

La manera en que planean hacerlo es “obligando” a las empresas dueñas de esos catálogos a calcular la utilidad que tendrán sus vendedoras por la diferencia entre el precio al que la empresa les da el producto contra el precio en que dichas vendedoras se lo dan a sus clientes como “precio sugerido”.

La neta, con esta propuesta, demuestran que la gente de Hacienda no tiene la más remota idea de cómo funciona el mundo de las ventas por catálogo. Existen muchísimos esquemas distintos bajo los cuales estas empresas funcionan. Algunas, efectivamente, usan la forma de precio costo y precio de venta pero otras lo que hacen es “pagar” a sus vendedoras con producto el cual ellas convierten en ganancia al venderlo. En este caso no habría precio de costo ya que sería 0.

Otro caso distinto es el de aquellas empresas que, sobre el precio de venta al público, aplican distintos tipos de descuento dependiendo de cuantos pedidos hagan sus vendedoras. Ese descuento es la ganancia de la representante de ventas y es variable cada mes porque está ligado al volumen sin ser comisiones.

Y así podemos conocer varios esquemas de compensación que las empresas de ventas por catálogo tienen para que sus representantes generen sus ingresos y el hecho de que quieran aplicar una norma fiscal fija a una actividad variable hace casi imposible que se lleve a cabo.

Estoy casi seguro que, a la mera hora, se darán cuenta que no será viable su aplicación y optarán por dejarlo por la paz

El segundo cambio o ideota que tuvieron es la de cobrar más impuestos a los intereses que ganes en tu ahorro. Durante mucho tiempo la tasa de impuesto fue del 0.60% anual y Peña Nieto la bajó al 0.48% a finales de su sexenio. En cuanto la 4t llegó al poder subió ese impuesto al 1.04% que es donde nos encontramos ahorita pero ya decidió que, a partir del próximo año, ahora será del 1.45% que comparado con el 0.42% de hace 2 años implica un aumento de 3.5 veces lo cual está bastante manchado. Ahora, lo que tendrás que hacer es que, cuando metas dinero al banco y te digan que te pagan el 4% le deberás quitar el 1.45% de impuestos y querrá decir que tu tasa neta es del 2.55% lo que es menor a la inflación y por lo tanto tu dinero estará perdiendo en lugar de ganar en términos reales.

Finalmente, el tercer cambio es una ideota pensada con las patas y te explico porque. Va enfocado a la gente que renta sus inmuebles para tener un ingreso, es decir, aquellos que decimos que viven de sus rentas. Es una realidad que muy pocas de estas personas pagan impuestos por esta actividad pero también es verdad que no lo hacen porque no hay ningún incentivo para hacerlo.

Si tienes un inmueble que no usas y lo pones a la renta pues evidentemente vas a recibir un ingreso de ahí. La ley dice que, de esa lana que recibes le puedes descontar los gastos necesarios del propio inmueble y del resto deberás pagar impuestos. Como prácticamente lo único que podrás descontar es el mantenimiento que le des y no es cada mes, entonces no puedes descontar casi nada. Entonces la ley te da la opción de hacer una cosa que se llama deducción ciega y es quitarle directamente el 35% a lo que recibas y del resto pagas los impuestos. Aun así como el importe de impuestos que tienes que pagar representa una parte importante del dinero que recibes de la renta la gran mayoría de la gente decide no registrar en Hacienda esa renta y, por lo tanto, no emitir el correspondiente recibo de arrendamiento. Adicionalmente, muchos de los inquilinos son asalariados y esa renta no es deducible de sus ingresos (como los recibos de los médicos) por lo que no les interesa tampoco pedir recibo de arrendamiento. Pues ahora, cuando un inquilino no te pague la renta y lo quieras demandar para sacarlo de tu propiedad el juez te pedirá, de entrada, que le enseñes los recibos de arrendamiento que debiste haber hecho cada mes y como no los tendrás te echará de cabeza con Hacienda para que, en lo que tú demandas al gandalla que no te quiere pagar y no se quiere salir de tu casa, lolita vaya por ti y te tuerza por no estar registrado ni pagar impuestos de la lana que por cierto no recibiste de renta (por eso estás demandando al gandalla, por no pagarte).

Con esto no lograrán que los arrendadores se den de alta y paguen impuestos sino en su lugar fomentarán que cada vez haya más gandallas que no quieran pagar la renta ya que sabrán que no los vas a querer demandar porque te sale peor que Hacienda te persiga por no emitir recibos.

Si te fijas, el hecho de estar inventando babosadas e improvisando normas lo único que genera es que la gente de bien salga más raspada y otorgan una condición favorable para que aquellos gandallas puedan hacer sus jaladas cada vez más impunes. Ahora en términos fiscales están aplicando los mismos criterios que en el ámbito penal, parece ser que ponen las cosas para que los “malos” tengan más protecciones y los buenos tengamos más restricciones. ¿Por qué en todas estas ideotas no contemplan nada para fiscalizar a los que venden piratería, los que venden cosas robadas en los tianguis o a los que inundan el mercado con cosas chinas de manera informal? En fin, hoy vivimos en el mundo del revés y lo peor de todo es que es así porque la mayoría así lo quiso… ni pecs.

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