Queridos amigos, me da gusto saludarles nuevamente; Ahora, continuando con el tema de la celebración del Miércoles de Ceniza, quiero también hacer de su conocimiento y como se he estado difundiendo a través de diferentes formas que el Miércoles de Ceniza en la imposición de ceniza recibiéndolas ceniza con arrepiéntete y cree en el evangelio, o recuerda que eres polvo y en polvo te has de convertir, son las fórmulas que la Iglesia utiliza; esta celebración propiamente de la recepción de la ceniza puede suplirse en los términos que la Iglesia presenta para el inicio de la Cuaresma.

Con el Miércoles de Ceniza puede suplirse con un acto de oración personal vivido con toda la intensidad de vida, puede suplirse con un acto de penitencia, con un acto de ayuno, de abstinencia, un acto que exija para la persona una actitud penitencial de renuncia y de cambio de vida, en esa expresión de la conversión, puede suplirse con un acto de misericordia, las obras de misericordia corporales, las obras de misericordia espirituales son formas diferentes cómo se puede suplir la celebración misma y la recepción de la ceniza.

Otras maneras es hacer su itinerario espiritual y el compromiso del ayuno y de la abstinencia durante la Cuaresma, como está indicado de manera opcional, de manera principal para los viernes de Cuaresma, en fin, veamos que hay muchas maneras para poder suplir en el caso que así se requiriera la recepción de la ceniza, por estas formas de penitencia, de oración, de conversión y de obras de misericordia que la Iglesia nos propone.

Los invito a todos a que vivamos con toda la conciencia y el compromiso que nos implica nuestra fe católica, el inicio de la Cuaresma y si no podemos acudir a la recepción de la ceniza, hagamos alguna de esas formas concretas de penitencia y de conversión que nos introduzcan en la Cuaresma, que nos vaya preparando para celebrar la Pascua.

Les bendigo con mucho cariño el Señor ese con ustedes y la bendición de Dios Omnipotente, Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre ustedes y permanezca para siempre. Amén.