El viernes pasado el Presidente de los Estados Unidos de América, Donald Trump, amenazó con cerrar la frontera sí México no impide que caravanas de migrantes lleguen a su país. Su declaración sin duda a causado preocupación para el gobierno mexicano, ya que de hacerlo efectivo, tendría efectos negativos en la economía mexicana, además de que dañaría la relación bilateral entre ambos países, simplemente el 70% del comercio entre México y Estados Unidos se hace vía terrestre. Pero no olvidemos que con esta medida no sólo se afecta a México sino que Trump estaría dañando a su propio país sabiendo que México es el tercer socio comercial del país vecino.

En lo personal considero que Estados Unidos y México deberían de buscar de manera conjunta generar políticas que disminuyan el flujo de migrantes de Centroamérica al norte del continente, de hecho ya lo han hecho en el pasado, un ejemplo se dio en el 2017 donde ambos gobiernos patrocinaron un Conferencia sobre Seguridad y Prosperidad en Centroamérica, en la que se sumaron esfuerzos en beneficio de dicha región, en particular de los países de Guatemala, El Salvador y Honduras. Finalmente atender la migración no se trata necesariamente de imponer controles y mucho menos de tomar mediadas, que como en este caso, afectan a ambos países.

Aunado a los efectos comerciales un cierre de la frontera afectaría a miles de personas que cruzan diariamente por motivos laborales o personales. El jefe de gabinete en funciones de la casa blanca, Mick Mulvaney, argumentó que a Trump le quedaban pocas opciones en ausencia de cualquier respaldo de los demócratas para aumentar la seguridad fronteriza ó medias para cambiar la ley de migración. Por su parte el presidente López Obrador negó que su gobierno no tome en serio las amenazas del presidente Trump, sin embargo comentó que no quiere adelantar vísperas y prefiere actuar con prudencia , “prefiero amor y paz”. Mantendrá la idea de que la migración se puede solucionar con inversión conjunta para el desarrollo. El punto aquí es que ambos países definan cuanto antes, cuáles serán esas políticas conjuntas, antes de tomar medidas extremas como las que pretende el presidente Trump.

Da gusto saber que el presidente López Obrador en este tema decida por la prudencia y no pelearse con Estados Unidos, finalmente los lazos comerciales han sido benéficos para ambos países y para millones de ciudadanos tanto mexicanos como estadounidenses. Pero no cabe duda que necesitan asumir una responsabilidad compartida, porque si bien las caravanas de Centroamérica llegan a nuestro país, todos sabemos que su objetivo principal es llegar a los Estados Unidos, así que esperemos pronto noticias de un buen acuerdo entre ambos países para solucionar este problema social e incluso humanitario. Te invito a que me escribas a @daniDlosantos tu opinión acerca de este tema.