En las últimas dos semanas, el desabasto de gasolina –en al menos 11 estados del país– ha sido el tema recurrente tanto en medios de comunicación como en conversaciones de café. Las afectaciones por el cierre de ductos que transportaban el combustible con la finalidad de combatir el robo en éstos desataron la polémica. Aún no existe una cifra final por las afectaciones, ya que al día de hoy no se han abierto los ductos y la escasez continúa.

Aquí, en Michoacán, se ha visto mermada la economía en los sectores de comercio y servicios y de alimentos perecederos; las pérdidas estimadas son hasta por 5 mil millones de pesos en las poco más de dos semanas que se ha presentado el desabasto.

Además, el desabasto de combustible repercute en la vida diaria, trayendo consigo consecuencias económicas y perjudicando a todos los sectores económicos.

La tienda de la esquina, el taller mecánico, la cocina económica, todos los micro y pequeños empresarios que trabajan diariamente para sostener a su familia se ven afectados por la falta de gasolina.

Ante la escasez, deben decidir entre abrir sus negocios o hacer tres o cuatro horas en una fila para cargar combustible bajo una atmosfera de incertidumbre, y todo esto tiene un costo, que es el costo oportunidad.

En nuestro estado ha disminuido un poco el caos debido a que se logró traer un total de dos millones de litros de combustible desde Lázaro Cárdenas, de donde normalmente no se envía; de hecho, Lázaro Cárdenas es un puerto con muchas ventajas en materia logística y, en una crisis como la que estamos enfrentando, el puerto es una opción para aminorar las pérdidas.

Esta situación, sin precedentes en nuestro país, nos lleva a reflexionar sobre varios temas, uno de ellos es precisamente la importancia de Lázaro Cárdenas en la actividad económica de nuestro estado y otro es qué tan preparados estamos para este tipo de contingencias y qué tan importantes son estos insumos básicos para nuestra vida diaria y para nuestro trabajo, y cómo damos por sentado que tenemos todo lo que necesitamos para vivir cómodamente.

Existen otras situaciones que afectarían la vida económica de Michoacán, como que el ferrocarril no tuviera libre tránsito, o los buques que llegan al puerto se vieran imposibilitados para llegar a su destino por fenómenos naturales.

Como gobierno, debemos estar preparados para estas vicisitudes, para afrontar con estrategias claras situaciones que afectan a la ciudadanía y, como sociedad, debemos ser empáticos y organizados para coadyuvar en las soluciones.

Es cierto que al final del día, como michoacanos, respaldamos acciones firmes como la lucha contra el robo de gasolina, y esperamos que se atienda toda la cadena de este delito, pero también es cierto que las consecuencias son mayores a las estimadas, por lo que amerita hacer adecuaciones a la estrategia utilizada.

Lo más importante: sin duda, es un buen momento para tomar conciencia de lo que tenemos y cuidar más nuestros recursos.

Jesús Melgoza Velázquez

Secretario de Desarrollo Económico de Michoacán

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