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Especialistas aseguran que el Covid-19 puede dejar secuelas físicas en el organismo (Foto: Pixabay)

Ciudad de México (Rasainforma.com).- La crisis económica por la que pasa la sociedad ante el confinamiento por el coronavirus ha llevado a las personas a padecer depresión, ansiedad, fatiga y estrés postraumático, consecuencias que podrían ir más allá después del fin del virus.

Especialistas aseguran que el Covid-19 puede dejar secuelas físicas en el organismo semanas después de la recuperación, un artículo elaborado por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) relaciona el estrés con la desigualdad socioeconómica y la mala salud que prevalece en México.

El estudio de los riesgos dirigidos por el epidemiólogo, Michael Marmot, demostró que vivir en un país como México con enormes desigualdades, parece un desenlace predecible, pues no todos los mexicanos tiene acceso a los servicios de salud para hacerse una prueba o atenderse por el Covid-19.

La pobreza afecta la biología y la pérdida o preservación de la salud, debido a que no se ha logrado reducir la creciente brecha de desigualdad para acabar con la pobreza.

Los científicos del mundo han podido rastrear las conexiones fisiológicas desde la desigualdad extrema con tres áreas internas clave:

  • Los procesos de inflamación crónica
  • El envejecimiento cromosómico
  • La función cerebral.

La teoría del estrés propone una perspectiva diferente, la inflamación generalizada crónica (tormenta de citocinas) causa daño molecular en todo el cuerpo ya que los niveles crónicos de estrés elevado pueden promover la inflamación crónica.

De cara a las consecuencias psiquiátricas, la principal diferencia entre esta epidemia y las anteriores no es en lo referente a la naturaleza del propio virus, sino a las consecuencias sociales que ha implicado.

El estrés vivido en los hospitales por el desbordamiento de los servicios sanitarios, el confinamiento y la profunda crisis económica por la que pasa la sociedad a la que regresan los pacientes recuperados son elementos que pueden tener una importante influencia en el desarrollo de enfermedades psiquiátricas a largo plazo como la depresión y la ansiedad, lo cual debe considerarse por los servicios de salud mental a corto plazo.

Para lidiar con el estrés la estrategia nacional, encabezada por la Secretaría de Salud federal, recomienda a la población realizar las siguientes acciones.

  • Tómese descansos y deje de mirar, leer o escuchar las noticias en redes sociales.
  • Cuidar el cuerpo a través de una sana alimentación y ejercicios de estiramiento o meditación
  • Dormir bien
  • Evite consumir alcohol
  • Tratar de hacer actividades que se puedan disfrutar en familia
  • Hablar con las personas en quienes confía

Durante la emergencia sanitaria la UNAM participó en el proyecto “Mi salud también es mental ante el Covid-19”, con el objetivo de brindar atención psicológica de primer nivel a distancia, y promover la salud mental entre la población.

El coronavirus no logró cesar la violencia contra las mujeres en México

La violencia contra las mujeres en el país persiste aun con el aislamiento por la pandemia, las parejas conviven las 24 horas del día y esto origina desacuerdos, principalmente en el rol doméstico.

Hasta la primer semana del mes de abril, la UNAM detalló que desde el 23 de marzo se han proporcionado 23 mil 622 servicios de atención psicológica, de los cuales 54 por ciento corresponde a población abierta, 25 por ciento a comunidad estudiantil y 21 por ciento a personal de salud.

Las cifras incluyen 335 servicios especializados por violencia y riesgo de autolesión o suicidio, y 82 psiquiátricos en hospitales generales por estrés agudo, estrés postraumático, ansiedad y consumo de sustancias psicoactivas.

Las entidades nacionales con más solicitantes del servicio por violencia fueron la Ciudad de México y el Estado de México (21 por ciento), seguidas por Jalisco y Baja California Norte.

Por: Adoración Araiza/rmr