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En el caso de México, la mayor parte del sodio es aportado por los panes, tanto dulces como salados (Foto ilustrativa: pixabay)

Ciudad de México (MiMorelia.com).- Aunque el sodio es un nutriente necesario para el correcto funcionamiento del organismo está documentado que la presencia excesiva de este en la dieta se relaciona con enfermedades como la hipertensión y un riesgo incrementado de padecimientos cardiovasculares.

A pesar de ello, en México no se cumplen con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en cuanto a su ingesta, lo cual deriva en un problema de salud pública.

De acuerdo con estudios consultados por el Laboratorio de Datos contra la Obesidad (LabDO) el 90 por ciento de la población ingiere este nutriente de manera excesiva con un consumo promedio de 3.49 gramos al día, mucho más que los dos gramos diarios que la OMS establece como tope en sus recomendaciones.

Aún cuando en el imaginario colectivo la sal de mesa se identifica como la principal responsable, ésta sólo representa alrededor del 10 por ciento de la ingesta de sodio, siendo los alimentos ultraprocesados el verdadero problema al significar el 77 por ciento de la sal que se consume.

Y es que el sodio es agregado a la mayoría de los alimentos ultraprocesados, ya sea como conservador o como saborizante. De acuerdo a la Organización Panamericana de la Salud  el 99 por ciento de los productos industrializados lo incluyen y el 63 por ciento de ellos lo hacen en exceso.

Los productos que más lo contienen son las salsas y aderezos, responsables del 50 por ciento del sodio presente en los ultraprocesados,  las galletas (11 por ciento), panes industriales (seis por ciento), margarinas y aceites para untar (cinco por ciento)  así como los snacks dulces y salados (cinco por ciento).

En el caso de México, la mayor parte del sodio es aportado por los panes, tanto dulces como salados, que representan el 16 por ciento de la ingesta de éste. Después de estos productos siguen las carnes procesadas, que aportan el ocho por ciento y los quesos el cinco por ciento.

Un ejemplo de ello es es el pan de caja, el cual de acuerdo con Procuraduría Federal del Consumidor (Profevo), puede variar en su contenido de sodio entre 108 hasta 440 miligramos en tan solo dos rebanadas, lo cual representa entre el 5.4 y 22 por ciento de la ingesta diaria recomendada por la OMS.

(Foto ilustrativa: pixabay)

En lo que respecta a las carnes procesadas y embutidos, la Profeco advierte que por sus agentes y proceso de curado estás exceden su contenido de sal. Cien gramos de salchicha, por ejemplo, pueden contener entre 595.6 y 1014.6 miligramos de sodio.

Las salsas y condimentos, por su parte, aportan en promedio el 13 por ciento de este nutriente crítico a la dieta de los mexicanos.

En el caso de los productos no procesados, las principales fuentes de sal son las sopas, cremas y caldos de pasta, pollo, res o verduras que contribuyen un total del 12 por ciento de sodio en la dieta, seguidas de las carnes de puerco y res (5.9 por ciento).

Cabe resaltar que la hipertensión arterial, causada en gran medida por una dieta inadecuada, es un padecimiento que va en aumento en el país. El 18.4 por ciento de los mexicanos la tienen, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut 2018).  Esto representa un aumento de 1.8 por ciento a comparación del 2012, año en el que el 16.6 por ciento de la población presentaba este diagnóstico.

Boletín/SJS