H.V. Fineberg, es un médico americano, consultor de la Organización Mundial de la Salud, ex rector de la Universidad de Harvard, decano de la escuela de medicina de la misma Universidad de Harvard, presidente del Instituto de Medicina y experto en políticas públicas y toma de decisiones en materia de salud pública.

Estados Unidos de América, al día de hoy, tiene 270,473 casos confirmados de Covid-19, lo cual lo coloca como el país con el mayor número de personas que han resultado positivas a la prueba dagnóstica de la enfermedad, en el mundo (Dato de la Universidad Johns Hopkins, a las 15:00 horas del 3 de abril de 2020).

Así, hoy la pandemia presenta para la sociedad norteamericana un problema realmente grave, y hoy, ese problema quizá no se refiere tanto a la gravedad de la enfermedad (los daños a la salud, decesos y consecuencias negativas para la vida colectiva “ya ocasionados” por el Covid-19) sino a la temibilidad de la misma enfermedad (los daños a la salud, decesos y consecuencias negativas para la vida colectiva que “pueden ser ocasionados” por el Covid-19)

Un dato que revela lo grave de la situación, es que Fineberg el 1 de abril de 2020, publicó en “The new england journal of medicine” un artículo que tituló “Diez semanas para aplastar la curva” en dónde refiere que frente a la gravedad de la situación en el país norteño, no se pueden contentar con solo aplanar la curva de crecimiento del Covid-19 (y sus consecuencias) para dar un margen de respiro al sistema de salud, sino que deben “aplastar la curva” en un lapso de diez semanas, para llegar a mediados de junio con mejores expectativas.

Y para lograr aplanar la curva el médico americano propone seis medidas estratégicas:

1.Establecer un comando unificado federal, con amplios poderes equivalentes, al presidente de la República, y comandos únicos por cada entidad federativa, con poderes proporcionalmente equivalentes.

2.Disponer de millones de pruebas diagnósticas, con el fin de que puedan ser aplicadas preferentemente a las personas con síntomas.

3.Proporcionar a los trabajadores de la salud, equipos de protección personal, idóneos y suficientes.

4.Diferenciar a la población en cinco grupos específicos:
* Personas infectadas.
* Personas supuestamente infectadas.
* Personas que han sido expuestas.
* Personas que no se sabe que estén infectadas o que no se sabe que hayan estado expuestas.
* Personas que se han recuperado y son adecuadamente inmunes.

5.Inspirar y movilizar al público, lo cual implica una amplia colaboración razonable de las personas para investigar, así como para producir bienes y servicios necesarios para enfrentar la pandemia (de hecho, propone la distribución masiva de cubrebocas y desinfectante de manos, para disminuir la probabilidad de contagio)

6.Aprender al tratar la enfermedad, mientras se consolidan esfuerzos para producir un tratamiento antiviral adecuado.

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