Cristobal Arias SOlis
(Foto: Captura de pantalla)

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- Cristóbal Arias Solís, michoacano que actualmente funge como presidente de la Comisión de Gobernación del Senado de la República, pero ¿quién es y cómo fueron sus inicios en la política?

Su primer trabajo como profesional lo tuvo al lado de un destacado y luchador social, hombre lúcido, íntegro y de izquierda, el licenciado Natalio Vázquez Pallares, a quien conoció desde su adolescencia y al que ha considerado una de las influencias más importantes en su vida personal, social, política e ideológica.

Junto a él trabajó en el cuero consultivo agrario en la Ciudad de México, primero, y luego en esta capital, Morelia.

Esta experiencia fue relevante para Arias Solís, ya que le permitía conocer la problemática agraria del país, así como profundizar en los problemas de los campesinos y forjarse una identificación con importante núcleo social y sus condiciones de vida, anhelos y sus luchas.

Luego, con la llegada del ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano a la gubernatura de Michoacán en 1980, Cristóbal Arias tuvo la oportunidad de colaborar en su gestión, primero como titular de la Comisión Agraria Mixta del estado, después como directos de asuntos agrarios, y a continuación como subsecretario de gobierno y finalmente como secretario general de gobierno.

A pesar de su juventud, en estos cargos tuvo la fortuna de conocer todos los municipios de nuestro estado, sus problemas, el carácter y la fortaleza de su gente y la posibilidad de contribuir a aportar su esfuerzo para la resolución en la posible de una gran problemática social y a forjar un vínculo profundo con los diferentes estratos de la sociedad michoacana, especialmente con los más desfavorecidos.

Una vez que terminó su gestión y producto de una gran discusión e intercambio de ideas y posicionamientos políticos e ideológicos que se venían dando desde su tiempo previo, donde se empezó a cuestionar el rumbo que tomaba el gobierno federal y su partido, el Partido Revolucionario Institucional, en su carácter de partido casi único en esa época, y su desviación de los partidos revolucionarios que le dieron origen y su alejamiento de las necesidades de la mayoría de nuestro país.

Redacción/rmr