(Foto: ACG)

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com/Víctor Ruiz).- Se veía nervioso. Caminaba de un lado a otro. Saludaba a cuanto invitado llegaba y se acomodaba la corbata cada dos minutos. Su equipo de trabajo estaba contagiado de la misma adrenalina y corrían por toda la sala para afinar detalles. De fondo: música clásica en el ambiente, guitarras que decoraban el lugar y una iluminación exacta. Hoy por nada del mundo podía salir algo mal. Salvador Ginori Lozano, secretario de Cultura del estado, se encontraría con el gobernador Silvano Aureoles Conejo.

Pero pasaron 10, 15, 30, 50, 60 y más minutos de retraso y el mandatario estatal no aparecía. Eso a Ginori Lozano no le vino bien y los nervios se convirtieron en tensión. Saludaba por cordialidad, estrechaba la mano de manera casi automática y dialogaba pero en realidad no lo hacía. El retraso no lo tenía previsto, pero debió consolarse al saber que no fue un error suyo.

El secretario abandonó la escena por unos minutos y cuando la desesperación comenzaba a predominar en el lugar, apareció de nuevo pero ahora lo hizo junto a Silvano Aureoles, quien caminaba de prisa y tratando de no perder tiempo en los saludos. Para Salvador Ginori era el momento de rendir cuentas.

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“¡Muy buenas tardes tengan todos ustedes!”, sin mayor preámbulo Ginori Lozano tomó el micrófono para dar inicio con el evento. Se trataba de la instalación de la Comisión Interinstitucional del Sistema Estatal de Educación Artística y renovación del Consejo Consultivo Estatal de Planeación Cultural.

Pero más allá de estos cuerpos colegiados, el funcionario estatal dedicó gran parte de su discurso a explicar lo que hasta ahora había logrado en el área de cultura durante su gestión. Uno a uno, sin omitir ninguno, mencionó los festivales, cursos, talleres y un etcétera de actividades que se han realizado desde aquel 2 de octubre del 2015 en que asumió el cargo. Un total de 30 acciones fueron descritas ante Silvano Aureoles.

Acompañado de diapositivas que sintetizaban los puntos más relevantes, Salvador Ginori expuso que en materia de infraestructura han logrado el rescate de 13 millones 480 mil pesos para la remodelación del Palacio Clavijero, que incluirá un proyecto de accesibilidad, equipamiento, salas para recibir exposiciones internacionales y una sala especial que sustituirá al foro La Bodega.

Bajo la misma dinámica, agradeció al gobernador haberse involucrado en el rescate financiero de 57 millones de pesos provenientes de la administración estatal anterior. Dicho recurso, dijo, permitirá la instalación por todo el estado de los Centros Culturales Comunitarios denominados La Rosa de los Vientos, así como la realización de la segunda etapa de la estación de ferrocarril colectivos artísticos y un proyecto de orquesta de las agrupaciones comunitarias que agrupan a varios municipios.

Pero el secretario de Cultura no solamente se limitó a mostrar lo realizado, sino que aprovechó el momento para dar a conocer los proyectos que tiene pensados para lo que resta del año y para el 2017.

En este sentido, puntualizó que tienen 44 proyectos con 127 subproyectos, lo que calificó como una “actividad tremenda” para el segundo semestre de este año.

Por momentos a Ginori Lozano se le iba la respiración, lo que le obligaba a tomar pausas que se convertían en segundos perdidos que le evitaban abundar todo lo que él quisiera. En poco más de 12 minutos, el ex director de la Facultad Popular de Bellas Artes de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH) trató de echar abajo los rumores que lo sitúan fuera de la Secum.

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Pero Silvano Aureoles Conejo no estaba del todo concentrado. Estaba presente físicamente, pero su mirada delataba que su mente estaba ocupada en otros asuntos. A unos metros, en otro salón, lo esperaban un grupo de empresarios que amagaban con imitar lo dicho por la Iniciativa Privada a nivel nacional: presentar sus declaraciones de impuestos en ceros como medida de protesta por las afectaciones que dicen les ha ocasionado las movilizaciones de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).

El gobernador no era el de siempre. No saludaba ni sonreía a los presentes. No registraba apuntes sobre lo que mencionaban sus antecesores. Al tomar protesta a los integrantes de la Comisión Interinstitucional del Sistema Estatal de Educación Artística y renovación del Consejo Consultivo Estatal de Planeación Cultural, lo hizo sin protocolo previo alguno.

Segundos después tomó el micrófono. No saludó uno por a uno a los integrantes del presídium como acostumbra. Tampoco dejó salir comentarios informales para amenizar el momento.

“Brevemente”, fue la primera palabra que se le escuchó. Los primeros minutos los dedicó a explicar el motivo de su retraso: por la mañana había tenido que acudir a la Ciudad de México para atender temas educativos y en ese momento, justo a lado, estaba el sector empresarial esperando por él.

Aureoles Conejo se refirió de la cultura como un instrumento para transformar la realidad. Aseguró que es el elemento que permite rescatar la identidad, las costumbres y tradiciones que acompañan la vida de los pueblos. Dijo, pues, que se trata de un tema relevante para el estado. Sin embargo, de Salvador Ginori Lozano no mencionó nada.

El titular del Ejecutivo Estatal cerró su discurso y de manera simbólica procedió a recibir como un cumplido unas guitarras que ya le tenía preparadas el secretario de Cultura. A diferencia de otras ocasiones, el gobernador no dedicó tiempo a los abrazos ni a las prolongadas despedidas. Sin declaración alguna, abandonó el lugar para atender lo que había dejado pendiente.

A Ginori Lozano lo abrazaban sus colaboradores. Algunos lo felicitaban y otros más lo reconfortaban con palmadas sobre su espalda. Él sonreía amablemente y agradecía el gesto. Había sido un buen informe de labores, aunque había sido un mal día para entregárselo a su jefe.