En Blue Box tenemos una campaña que se llama “Rediseñamos el éxito”, porque también en estos siete años de haber fundado la empresa hemos aprendido que la definición de éxito no es igual para todos (Foto: Heber Morales)

Por: Daniela de los Santos

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- El fundador y CEO de Blue Box, la Coporate Venturing con más socios en América Latina, Gustavo Huerta, nos platica cómo comienza esta empresa orgullosamente michoacana, los retos de los emprendedores con el nuevo gobierno y las oportunidades que visualiza para las empresas y los emprendedores en el corto plazo.

Muchas gracias, Gus, por aceptar esta entrevista para Publimetro. Quiero comenzar preguntándote, Blue Box está considera la Corporate Venturing con más socios en América Latina, ¿cómo nace esta empresa?

–Su nacimiento es un poco circunstancial. Cuando uno de mis socios regresa de su maestría de Stanford se da cuenta de que había una tendencia a nivel mundial de las empresas de innovar a través de los emprendedores y que la tecnología avanzaba a pasos agigantados. Y precisamente el Corporate Venturing es una práctica corporativa que sirve para que las empresas puedan innovar a través de alianzas con emprendedores y nuevas tecnologías. Yo ya empezaba en ese tiempo a trabajar con emprendedores tecnológicos y mi socio me propone hacerlo también a través de Cinépolis de manera externa para atraer tecnología al corporativo que funcionara para el core del negocio y también como opciones para que ellos pudieran ver qué es lo que estaba pasando alrededor de su industria, qué tendencias tecnológicas iban creciendo, y así es como nace Blue Box.

Con el paso de los meses y años se empezaron a acercar otros corporativos que escuchaban del caso de Cinépolis, como Alpha, Axtel, Volaris, incluso fundaciones como el Teletón. Y así fuimos creciendo, como nuestras capacidades nos los permitían, y tres años después decidí levantar capital extranjero para poder crecer; hoy ya tenemos más de treinta corporativos a nivel global que trabajan con nosotros, eso nos da mucho orgullo porque somos una empresa michoacana. Blue Box tiene dos verticales, la parte de servicios que les damos a los corporativos y la parte de fondo de capital privado donde compramos participación accionaria de las empresas; les damos seguimiento en su proceso de aceleración, esperando eventualmente vender o recibir utilidades.

¿Cuáles han sido las decisiones más difíciles que les ha tocado tomar en Blue Box?
–Yo creo que la más y la que nos cuesta todavía es crecer; la empresa suena atractiva cuando vas creciendo, pero el crecimiento te implica el tiempo que le dedicas a las cosas, en salir de la geografía; tuvimos que empezar a poner oficinas en diferentes ciudades, primero en Morelia, luego Monterrey, después en la Ciudad de México, después en Guadalajara, Estados Unidos y hoy tenemos oficinas en ocho ciudades, de las cuales cinco están fuera del país.

Hablando de temas nacionales, ¿consideras que hay una política hacia el emprendimiento por parte del nuevo gobierno?
–Hemos tenido mucha interlocución con la gente del gobierno federal, pero aún no hay nada claro. Recientemente se publicó un decreto donde el Presidente está volviendo a promover la inversión extranjera, o por lo menos promoviendo vehículos de inversión en el país, pero propiamente no se ve claro que vayan a querer apostar por el emprendimiento como un motor de cambio social o de cambio económico y eso es preocupante. Por supuesto no dejará de haber emprendimiento, pero esa cultura que se estaba generando desde el gobierno para fomentarlo está dejando de existir. Desapareció el Inadem y prácticamente seríamos el único país que no tiene una política pública de emprendimiento, ni tampoco instituto, cuando en seis años logramos convertirnos en referente, después de Chile, como uno de los institutos más relevantes y más innovadores a nivel Latinoamérica. Es una lástima, porque el impacto que genera en el desarrollo social y económico es enorme.

Has sido un empresario que le ha apostado mucho a Morelia y a su estado, y vemos que has creado un nuevo concepto de oficina aquí donde estamos, en plaza Stella, ¿en qué consiste este concepto?

–Desde que fundamos la empresa, nuestra visión y misión fue cambiar el Producto Interno Bruto a la ciudad al 1% a través de proyectos de emprendimiento e innovación.

Empezamos en el clúster de tecnología pensando que ahí era un motor para empezar a generar mayor emprendimiento, y después, por crecimiento, nos fuimos moviendo pero le seguimos apostando a Morelia de manera inteligente; por ejemplo, hicimos un estudio de factibilidad comercial en la ciudad y nos dimos cuenta de que pasan dos factores muy curiosos; primero, tenemos únicamente tres venas o arterias comerciales para un emprendedor; segundo, dos de cada tres personas que emprenden lo hacen en giros negros, es decir bares, pensando en que eso les dará una mayor rentabilidad y, además, porque hay incentivos de parte de las cerveceras para estos giros pero no para otro tipo de emprendedores. Con ese estudio hemos dirigido mejor nuestras inversiones como la de esta plaza, en un avenida como es Juan Pablo II, que le vemos mucho potencial y así darle un sentido comercial de mayor valor, y segundo, enlazarlo con la educación, que también tiene un gran potencial en esta zona.

¿Qué proyectos nuevos vienen para Blue Box?
–Recientemente invertimos en el Jefferson; estamos invirtiendo mucho en educación; también invertimos en un proyecto que se llama Collective Academy, que es una maestría muy innovadora, con trece módulos normales de un MBA pero cada modelo lo da una de las mejores escuelas de negocios del mundo.

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He visto que te consideras una persona minimalista, ¿qué significa eso en tu vida?
–Mi vida han sido altas y bajas; cuando estás metido en los negocios, no en todos te va bien y ahí empecé a apreciar dos cosas: cómo se comportan las personas cuando fracasan y qué tanto valor tenían los artículos materiales. Y fue muy importante para mí darme cuenta de que no tienen ningún valor, ni las cosas materiales ni la gente que está a tu lado sólo cuando te va bien. Y en ese momento comencé a descartar a muchas amistades, o lo que consideraba como amistades, y me quedé con lo esencial, valorando mucho las verdaderas amistades, personas que me agregan valor y también viviendo sólo con las cosas materiales que son esenciales en mi vida. En resumen, buscar calidad y no cantidad. Esto también lo aplicamos ahora en la empresa y nos ha dado mejores resultados; te haces muy responsable con el uso de las cosas, con el medio ambiente, entre otras cosas, y vas siempre más ligero y más relajado.

Por otro lado, sabemos que eres muy deportista, pero ¿cuál es tu deporte favorito y qué significa el deporte en tu vida?
–Antes practicaba mucho el golf, pero por el tema este social me alejé mucho y ahora practico mucho todos los deportes bajo techo, como pesas, spinning, ejercicio funcional, todos me gustan. Y el deporte siempre me ha ayudado a mantenerme muy concentrado, bajar el estrés y la ansiedad, duermo mejor y ya se volvió un buen hábito en mi vida.

¿Que libros recomendarías a los que nos leen?
El de Esencialismo, de Greg McKeown, me gustó mucho porque habla de darle valor sólo a las cosas que son esenciales, es algo parecido al concepto de minimalismo. Otro muy bueno es el de Outlaiers, de Malcolm Gladwell, que habla de por qué el éxito de las personas puede ser muy circunstancial. La regla de las diez X, de Grant Cardone, que trata de que si todo lo que te propusieras lo multiplicaras por 10, es decir, tu meta fuera 10 veces más grande, regularmente te iría mucho mejor, porque la gente a veces piensa sólo en empezar con un negocio pequeño, sin darse cuenta que tienen el potencial para algo más grande, pero muchas veces el miedo los frena.

Finalmente, ¿cuáles consideras las claves del éxito según tu experiencia?
Nosotros, ahorita, en Blue Box tenemos una campaña que se llama “Rediseñamos el éxito”, porque también en estos siete años de haber fundado la empresa hemos aprendido que la definición de éxito no es igual para todos; para algunos el éxito de los negocios es cuánto dinero generas; sin embargo, para mí es fundamental la colaboración y el impacto positivo que puede generar tu empresa, ya que se podría hacer mucho dinero pero impactando negativamente en la sociedad. Entonces ese slogan nos hace mucho sentido porque hay muchas maneras de alcanzar el éxito, ya sea escribiendo un libro, formando una familia, formar bien a nuestros hijos, comenzar un negocio, entonces es muy difícil bajo esa óptica que todos compartamos el mismo criterio de éxito, por eso cuando lanzamos esta campaña de “Rediseñemos el éxito” tiene que ver con que encuentres lo que te hace sentir feliz, que te levantes con ganas de hacer a lo que te dedicas, que todos los días busques hacer y aprender algo nuevo. Yo considero que alguien con esas motivaciones tiene éxito, más allá del dinero o la fama.

Finalmente, algo que quisieras agregar. Yo creo que tanta incertidumbre en el país es la mejor época para hacer negocios, creo que se va reconfigurar la forma en la que colaboramos; al no haber tantas instituciones y presupuesto, parte de la sociedad se va a reorganizar y a empezar a hacer cosas nuevas y diferentes para el país, por ejemplo, leer que no había presupuesto para que los niños fueran a las olimpiadas de matemáticas y que se empezaron a organizar la iniciativa privada con una persona muy exitosa para levantar la mano y ayudarlos. Cuando el gobierno no responde, la gente comienza a colaborar para apoyarse entre sí y esas son oportunidades bastante interesantes.

CA