lucero pacheco

Aunque las autoridades federales dan por contralada la situación, México superó la barrera de los 100 mil muertos y rebasó hace unos días el millón de contagios por Covid-19. Y mientras el mundo sigue esperando una vacuna segura y efectiva contra el virus, una nueva investigación sugiere que miles de millones de personas ya podrían estar usando una especie de vacuna rudimentaria: el cubrebocas.

El artículo de la Dra. Monica Gandhi y el Dr. George Rutherford en la revista New England Journal of Medicine, llamado Cubrebocas facial para Covid-19: potencial de “variación” mientras esperamos una vacuna, indica que al estar expuestos a cantidades bajas del virus, en buena parte a través del uso del cubrebocas nos podría estar dando inmunidad.

Caso particular merece el municipio de Morelia, donde las autoridades locales han cruzado los brazos en el tema de las acciones para combatir al Covid-19. Quizá la urgencia electoral y politiquera los ha llevado a descuidar el tema de la salud de los morelianos.

Morelia, de nueva cuenta, es la ciudad que presentó el mayor número de contagios del virus SARS-Cov-2 en las últimas 24 horas.

Si las autoridades de Morelia no toman las medidas necesarias para cortar y contener los contagios por Covid-19, estaría condenando a los morelianos a enfermarse por el virus y enfrentar sus secuelas. Pareciera que las autoridades municipales no asimilan la magnitud del problema, deberían reforzar en lo local el uso obligatorio del cubrebocas y las medidas que establece el decreto enviado por el Ejecutivo al Congreso.

Más allá de colores, banderas o cálculos políticos, la coordinación con los municipios es fundamental para cortar la cadena de contagios en el estado; transitar hacia esta nueva etapa de convivencia será fundamental para reactivar las actividades económicas. El estado lleva buen paso; la capital debe sumar.

El lunes, el subsecretario de Prevención de la Salud, Hugo López-Gatell reconoció el trabajo del gobierno de Michoacán en el manejo de la pandemia. Gatell destacó que el estado “va en buen progreso; desde la semana 37 tiene descenso; es uno de los tres estados que pasaron de naranja a amarillo”.

Usar cubrebocas es incómodo, y quizás pueda dar miedo, pero no usarlo puede ser mortal. Al tiempo.