lucero pacheco

La derrota de Morena en Coahuila e Hidalgo puede ser vista desde distintos enfoques: si los partidos fueron en coalición, si la estructura del PRI movilizó, si hubo poca participación y si fueron elecciones intermedias; lo cierto es que la mala conducción del país por parte del gobierno federal ha tenido consecuencias. Un mensaje claro a todos los partidos políticos: la marca Morena dejó de ser invencible.

Bajo la crisis agudizada por la pandemia, el refrendo de los ciudadanos de Coahuila e Hidalgo al viejo partido tricolor desnudó, quizás, la vieja añoranza: “cualquier tiempo pasado fue mejor”.

La suma de todos los desaciertos a nivel nacional, por el mal manejo de la pandemia, las obras inviables como el Tren Maya, refinería de Dos Bocas, nuevo aeropuerto en Santa Lucía, las acusaciones y persecución de enemigos políticos, la no rifa del avión presidencial, el gasto inútil en consultas, la liberación de Ovidio Guzmán, la desaparición de fondos y fideicomisos, difundir la idea de que la corrupción ya se acabó cuando existe un video de Pío López recibiendo dinero de procedencia inexplicable, o las casas de Manuel Bartlett y de Irma Eréndira, el desplante a las mujeres, la extraña y sumisa relación con Trump, el chantaje a los gobernadores bajo el lema “ estás conmigo o contra mí”, y un largo etcétera.

A todo el desastre y, evidentemente, a muchos otros temas, agréguele que el pasado 20 de octubre, con la mayoría de Morena, la Cámara de Diputados ratificó incrementos en las cuotas de derechos que deberán pagar los concesionarios de Internet y telefonía celular, lo que impactará en los precios a los usuarios en 2021; ahí, justo al bolsillo de todos los mexicanos.

Las empresas privadas de telefonía pagan al gobierno por el uso del espectro; si el gobierno decide aumentar la tarifa, las empresas aumentarán los precios en los servicios de Internet y telefonía celular; pasa como en cualquier comercio, si la tienda de la esquina aumenta el precio del tomate, es porque al productor le cuesta más cultivarlo, porque quizás el ayuntamiento le aumentó la tarifa de agua; por tanto, el precio del tomate en el mercado local aumentará.

La Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (Endutih) 2019 reveló que en México hay 80.6 millones de usuarios de Internet y 86.5 millones utilizan algún tipo de telefonía celular.

El verdadero impacto del aumento de las tarifas está en el bolsillo de las y los mexicanos, el uso de las herramientas digitales se ha vuelto indispensable en cualquier sector. Bajo esta nueva convivencia por el virus del Covid-19, a la que debemos de acostumbrarnos, el uso de la telefonía e Internet está presente en todo en nuestra vida cotidiana, en lo elemental para mantenernos comunicados, facilitar el trabajo con herramientas de libre acceso, recibir o dar clases online, para hacer pagos o comprar en línea, para hacer trámites; para uso recreativo, ver películas, leer libros, redes sociales y otras aplicaciones.

El aumento de tarifas por supuesto que impactará en los sectores menos favorecidos, además de que aumentará la brecha digital entre los mexicanos que aún no tienen acceso a servicios de telefonía e Internet de los que sí.

Nos prometieron que habría señal de Internet en todo México en 2021, hace una semana nos aumentaron las tarifas. Al tiempo.