Al estado debería tocarle más de 150 mil mdp de presupuesto (Foto ACG)

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com/Redacción).- «Un desfalco financiero es cuando hay un delito, y yo no creo que haya ningún delito ni antes de mí ni después de mí», destacó el ex gobernador de Michoacán, Leonel Godoy Rangel, al ser cuestionado sobre este tema.

En La Entrevista de Radio Fórmula Michoacán, conducida por Víctor Americano, el ex mandatario refirió que aunque su enemistad con Fausto Vallejo pudiera ser un motivo para acusarlo de esta pérdida de dineros, no es culpable, por el contrario,  tiene un nombre y «se llama déficit económico, que tienen un origen estructural».

En este sentido, acotó que la entidad es uno de los estados que produce el 3 por ciento del Producto Interno Bruto del país, por lo cual deberían tocarle  más de 150 mil millones de pesos de presupuesto, pero » tiene 60 mil millones de pesos, menos de la mitad», reviró.

Asimismo habló sobre los recursos destinados para la educación básica, en donde destacó que el presupuesto que le da la Federación a la Universidad Michoacana es mucho menor al que debería otorgársele, toda vez que esta instancia tiene una función social «extraordinaria» que incluso da oportunidad a que personas de otros estados estudien en sus aulas.

Godoy Rangel consideró que los boquetes en materia financiera se deben cubrir por los gobiernos estatales, «a veces con buenas gestiones, otras con créditos y otras pues a veces no haciendo nada», lo anterior al señalar que después de su administración no ha habido obra pública, empero, el Gobierno de la República está siendo «generoso» con el gobierno de Silvano, dijo.

En el mismo orden de ideas, externó que el problema de las finanzas públicas está presionado por un conjunto de tópicos como la corrupción, los malos gobiernos y, entre otros, el aumento de la deuda pública en el interior y fuera del país, lo que no se detendrá «sino se modifica el sistema financiero de la nación, fundamentalmente la Ley de Coordinación Fiscal, y la educación pública de los mexicanos».

Por último señaló que Humberto Suárez y Fidel Calderón, dos de sus colaboradores, cumplieron su tarea con eficiencia mientras fueron servidores públicos, sin que haya ruptura con Fidel, «sólo es un asunto político, no personal», concluyó.