Me da mucho gusto saludarlos a todos, hoy quiero hacer una reflexión muy sencilla en torno a este 12 de noviembre que celebramos el Día del Libro; y el 14 que celebramos el Día de la Diabetes.

Dos temas muy relacionados con la vida del ser humano y con diferentes momentos en las etapas de vida.

El libro aparece en nuestras manos desde que empezamos a aprender a leer y escribir, pero los invito a que veamos el valor importante que tiene el libro, en cualquier forma que se presente como un instrumento de formación, de preparación, de actualización y de tener la cultura que deseamos para vivir la sabiduría y transmitir la sabiduría en nuestro pueblo.

Por lo demás, en torno al Día de la Diabetes quiero solidarizarme con todos aquellos que sufren esta enfermedad e invitarlos a que se hagan amigos de la diabetes, no para complacerse, sino para atenderse de la debida forma y que puedan en medio de esta enfermedad, puedo sentirme identificado con ustedes, yo tengo varios años con esta enfermedad, pero que aprendamos a cuidarnos, a ser muy responsables en las indicaciones médicas del cuidado de la dieta, el hacer el ejercicio físico y de poner el mejor empeño para atender con oportunidad y con responsabilidad y orden los medicamentos que deseamos tomar para vivir de la mejor manera en medio de la enfermedad.

Les bendigo y los invito a que todos vivamos con el mayor optimismo y en un espíritu de esperanza la celebración de estas fechas, el Señor este con ustedes, la bendición de Dios Omnipotente, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre ustedes, permanezca para siempre. Amén.