Jesús Melgoza

En estos últimos meses hemos tenido que adaptarnos a una nueva dinámica de vida, donde el trabajo, las comunicaciones y las transacciones son hechos a distancia. La pandemia por el Covid-19 ha visibilizado la necesidad de digitalización en las empresas, de todos los tamaños y todos los giros.

En este contexto, digitalizar un negocio tiene hoy más sentido que nunca, ya que de no hacerlo disminuyen drásticamente sus posibilidades de sobrevivir exitosamente.

Una empresa que tarda mucho en evolucionar para encajar en las necesidades de su mercado tiene muchas probabilidades de desaparecer, por lo que adentrarse en el mundo digital en la actualidad es indispensable para continuar.

No podemos evadir el hecho de que nos encontramos en una etapa en la que la digitalización es la clave del éxito de cualquier negocio. Por ello, una manera en que las pymes se mantengan a la vanguardia en esta nueva normalidad es gracias a la implementación de herramientas digitales que les faciliten la operación.

Eso no quiere decir que un negocio netamente físico no pueda ser rentable, pero es innegable la gran relevancia que ha tenido la transformación digital en la manera como hacemos las transacciones ahora.

Digitalizar un negocio implica aquellas acciones, tecnologías y estrategias que hagan uso de métodos digitales para hacer más eficientes las operaciones rutinarias de una organización y, a su vez, generar otras tareas para incrementar la productividad y los resultados de la misma.

Más allá de simplemente adquirir nuevos dispositivos o automatizar algunas tareas, es una mentalidad, una nueva cultura empresarial para que cada empleado, colaborador, gerente o encargado, pueda pensar en “modo digital”, aprovechando las oportunidades de la economía en Internet.

En ese proceso, el primer paso, antes de incluso considerar adoptar herramientas y dispositivos tecnológicos, es clave evaluar cómo funciona tu empresa para, con esa base, poder diseñar una estrategia digital, en la que consideres diferentes enfoques: estratégicos, económicos, culturales y laborales.

El siguiente paso es seleccionar la plataforma web, ya que sin ella no hay digitalización y es el elemento visible de tu organización al mundo digital, por lo que es fundamental la creación de un sitio web fuerte y robusto, que sea el corazón de tu proyecto en la red.

Cuando ya la digitalización está marcada en la cultura de la empresa, es momento de llevar sus beneficios y alcance hacia el perfeccionamiento de la experiencia de los clientes.

Todo esto pareciera muy complicado, pero la buena noticia es que en la Secretaría de Desarrollo Económico hemos estado trabajando en un proyecto específico para apoyar a las empresas michoacanas en este proceso, principalmente a las mipymes. Los invito a estar al pendiente, ya que en breve lo daremos a conocer.