Ya con esta me despido, disculpen lo mal hablado, ya les cantó este corrido un conjunto que ha gustado, son los “Hermanos Jiménez” del ceñidor muy mentado; así cierra una de las melodías musicales del conjunto musical recipiendario de la Presea Melchor Ocampo otorgada por el Honorable Congreso del Estado de Michoacán en días pasados.

Un agravio a la sociedad por parte de quien se dice representar al pueblo, el inconsciente les traicionó y fue evidente lo superficial en que se tomó esta decisión, en una completa apología del delito.

Es innegable que la canción popular es parte de la identidad de una población, en ocasiones se acompaña de ciertos hechos vividos o de verdades relativas, en una de las obras de este grupo musical se hace un homenaje a un personaje de la población de Aguililla, relata como es pierde la vida en manos de algún grupo rival dedicado a actividades delictivas; en otra de sus obras relata la herida sentimental de un hombre por el abandono de una mujer, pero la mayoría de ellas tiende a relatar las actividades de los grupos delincuenciales en el Estado de Michoacán y su incursión en la unión americana.

Sin duda la legislatura local con esta acción elogia de forma pública actos criminales, lo que trae como consecuencia una sanción penal de carácter federal al provocar públicamente a cometer un delito, consistente en diez a ciento ochenta jornadas de trabajo en favor de la comunidad, si el delito no se ejecutare, aspecto difícil de probar.

La población esperaba que los diputados rectificaran su actuar, sin embargo el Presidente del Congreso, quien fue la persona que propuso a los “Hermanos Jiménez” para recibir la Presea de Don Melchor Ocampo manifestó que el otorgamiento de la Presea al grupo musical fue una decisión colectiva donde se valoró su trayectoria musical y sus aportes al folclor de la tierra caliente y que por lo tanto la distinción no sería retirada.

¿La totalidad de legisladores avalaron tal determinación? Bajo ese razonamiento, pues que vengan más preseas ¿nombres? Hay muchos. Parece que les cuesta trabajo reconocer un error.