En marzo del 2004 se desató una guerra política (Foto: Especial)

Por Alejandra Villa

Ciudad de México (Rasainforma.com).- Unos de los mayores escándalos políticos de las últimas décadas en México fueron los videoescándalos. Es de recordar que en marzo del 2004 se desató una guerra política que se luchó en los medios y con videos. Los protagonistas fueron Andrés Manuel López Obrador, entonces jefe de Gobierno, y un grupo conformado por el expresidente, Carlos Salinas de Gortari, el entonces presidente Vicente Fox, la exjefa de Gobierno del Distrito Federal (DF), Rosario Robles, y el empresario argentino, Carlos Ahumada.

Juan Collado, Rosario Robles y ahora Carlos Ahumada detenidos por diferentes causas; los tres relacionados en la misma trama del “complot” de los videoescándalos de 2004.

Los personajes:

El abogado Juan Collado fue detenido el 9 de julio en un restaurante de lujo acusado de operaciones con recursos de procedencia ilícita y delincuencia organizada (su proceso sigue en prisión).

Rosario Robles, el pasado lunes fue puesta en prisión preventiva acusada de provocar daños al erario por 5 mil millones de pesos relacionados con los desvíos de recurso del esquema llamado “Estafa Maestra”.

Por último, el día de ayer viernes, Carlos Ahumada fue detenido en Argentina, acusado de defraudar un millón 472 mil pesos en ISR.

Estos tres actores políticos, comparten un papel en la llamada trama de los videoescándalos, donde ahora el gobierno de Andrés Manuel López Obrador decidió retomarlo.

ES DE RECORDAR QUE, EN 2000, LÓPEZ OBRADOR, ENTONCES MIEMBROS DEL PRD, GANO LA ELECCIÓN COMO JEFE DE GOBIERNO, QUIEN ESTABA A CARGO DE ROSARIO ROBLES, TAMBIÉN PERREDISTA.

En 2004 llegaron los videoescándalos. El entonces líder de los diputados locales del PRD, René Bejarano, protagonizó uno de ellos al aparecer recibiendo fajos de billetes que guardaba atando con ligas, los medios le apodaron,”El señor de las ligas“.

En el caso de Juan Collado es identificado, según el propio Ahumada, como pieza clave en la distribución de las videograbaciones, videos que les fueron compradas por 68 millones de pesos por el expresidente Carlos Salinas de Gortari y del panista Diego Fernández de Cevallos.

La difusión de esos videos que fueron compartidos, generó una imagen negativa del actual presidente de México, Andrés Manuel López Obrador.

Aquel escándalo fue uno de los casos que más influyeron en la pérdida de inmunidad jurídica de AMLO -por la que no podía ser sujeto a un proceso administrativo o penal-, lo que fue considerado uno de los procesos legales más famosos y polémicos en la historia mexicana reciente.

López Obrador aseguró entonces que era víctima de un “complot” para impedir que ganara las elecciones y reclamó, sin éxito, fraude electoral.

Información de El Universal, BBC, Siglo Torreón y PulsoSLP

RMR