“Por la boca muere el pez”
Frase popular

Esta semana los resultados electorales de Coahuila e Hidalgo dieron una gran sorpresa, especialmente a los seguidores de Morena y al propio presidente Andrés Manuel López Obrador, quien, al conocerlos, seguramente recibió el mayor escalofrío en lo que va su administración, más taladrante que el de las marchas y manifestaciones en contra de su gobierno por las decisiones erráticas que han puesto a pique al país.

Y es que estas votaciones podrían ser un reflejo de lo que puede venir para Morena en el proceso electoral del 2021, incluida la jornada de votación de Michoacán, aún más por las disputas internas por las que atraviesa dicho instituto político que no sólo hace ver mal al partido, sino al propio presidente de México.

Sí bien la justificación es que fueron elecciones muy locales en las que Coahuila renovó el Congreso Local y en Hidalgo los 84 ayuntamientos, además de asegurar que estas entidades han sido bastiones priístas, sus resultados sí mueven la percepción que López Obrador ha buscado construir de un partido invencible. Y eso lo sabe la oposición, que ahora, con mayor destreza y fuerza, estarán ya encaminando las estrategias para buscar repetir, en otros puntos del territorio nacional, el revés al partido en el poder.

El grito de desesperación de López Obrador se está dejando ver al enviar al Secretario de Seguridad Pública y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo, como candidato a la gubernatura de su natal Sonora, sin importarle que su gabinete presidencial continúe debilitado y desgastado.

Sin embargo, ello es una evidencia de la ruptura interna y desgaste que ya acarrea Morena y el proyecto de la cuarta transformación, debilitando al país y a las instituciones.

Hace unos días celebramos el aniversario luctuoso del ex presidente Lázaro Cárdenas del Río, quién es recordado como un mandatario que construyó instituciones en busca de forjar un país único con visión de Estado, haciendo respetar el régimen democrático. Pero hoy ese ideal de político queda empañado ante la figura de un presidente que destruye, que no respeta, que menosprecia, que ignora, que subestima, ofende, divide y polariza, muy lejos de esa de la figura de Cárdenas del Río, a pesar de contar en entre sus simpatizantes al hijo y nieto del ex mandatario.

Hoy el país enfrentará una verdadera polarización política, pero somos más quienes estamos percibiendo la realidad de una nación que se encuentra cansada de esperar las promesas y los proyectos que nunca llegarán y que, al paso de los días, sólo percibimos que las instituciones y proyectos que se construyeron a base de grande luchas e incluso muertes están por desaparecer, como lo está haciendo con nuestro legado natural y cultural al aferrarse a la construcción del Tren Maya.

Criticado no sólo por los académicos y ambientalistas de oposición, sino por el propio ex Secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Víctor Manuel Toledo, que esta semana nuevamente cuestionó dicho proyecto de la 4T.

Por ello, el tiempo rumbo al 2021 aunque se visualiza lejos, se encuentra muy cerca y requerirá de la atención de todos los mexicanos para evitar sorpresas.