Los colores de las luces se entremezclaron, se desvanecieron, reaparecieron y hermosearon al inmueble universitario

Ciudad de México (MiMorelia.com).- El Estadio Olímpico Universitario, escenario de los Juegos de 1968, se volvió a vestir de Olimpiada cuando, al caer la noche de este miércoles sobre la ciudad, se prendieron las luces del inmueble y con los colores de las banderas de México y Brasil se iluminó la zona del Pedregal.

Así, a 100 días de que se encienda la llama olímpica de los juegos de Río de Janeiro 2016, la sede de la Olimpiada XIX –en donde el mítico sargento José Pedraza obtuvo medalla de plata en la prueba de caminata– se iluminó con los colores azul, verde, rojo y blanco.

Esta actividad se celebra simultáneamente en otras ciudades del mundo a propuesta de las embajadas brasileñas en todos y cada uno de los países que tuvieron unos Juegos Olímpicos.

El Estadio México 68 –como también es conocido por las Olimpiadas de ese año– fue testigo del salto de 8.90 metros establecido por el estadounidense Bob Beamon, cuyo récord permaneció vigente por 23 años, así como de la marca del equipo de atletismo de Estados Unidos de 4×400, que tardó 22 años en ser superada, y la de los 400 metros planos de otro atleta de EU, Lee Evans, que duró cinco lustros.

Los colores de las luces se entremezclaron, se desvanecieron, reaparecieron y hermosearon al inmueble universitario –construido por los arquitectos Augusto Pérez Palacios, Raúl Salinas Moro y Jorge Bravo Jiménez, e inaugurado en 1952–, que volverá a brillar con las tonalidades de las banderas de Brasil y México en la víspera del inicio de la Olimpiada, el próximo agosto.