lucero pacheco

19 horas de debate bastaron para que murieran 109 fondos y fideicomisos que atienden y apoyan diferentes temas relacionados con desastres naturales, ciencia, deporte, medio ambiente, cultura y tecnología, entre otros. Alrededor de 68 mil millones de pesos.

¿Para qué acabar con los fondos y fideicomisos? Sólo hay una respuesta, y no tiene nada que ver con acabar con la corrupción; es para seguir concentrando el poder en una sola persona y que las decisiones se tomen a capricho del presidente y de nadie más. Andrés Manuel López Obrador decidirá cómo, cuándo y dónde se van a destinar los recursos federales, eso sí, de acuerdo con lo que él considere prioritario.

¿Las prioridades del presidente? Sus venganzas personales, el Tren Maya, la refinería en Tabasco, de la cual el Fondo Monetario Internacional (FMI) hace apenas un par de días recomendó al gobierno de México posponer la creación de nueva refinería de Dos Bocas; la consulta a ex presidentes.

Un fideicomiso tiene un solo objetivo y es que esos recursos deben estar disponibles para cuando se requieran; por ejemplo, el Fonden, que ante un desastre natural, como un huracán, las fuertes lluvias atípicas, heladas producto del intenso frío, un sismo y emergencias a causa de un fenómeno natural, el recurso se activa para atender esa crisis; ahora será a voluntad del presidente que el dinero se ocupe para una emergencia de esa magnitud.

La política del gobierno federal y, en general, de Morena es tan letal como el virus del Covid-19, todo lo que toca lo fulmina y, con suerte de mago, lo desaparece.

¡Qué irónica es la realidad! Mientras un huracán categoría 4 amenazaba con golpear la península de Yucatán, en el Congreso federal diputados de Morena votaban para desaparecer el Fonden.

Hace una semana, la discusión por este tema llegó a los empujones, cuando el legislador michoacano de Morena, Iván Arturo Pérez Negrón Ruiz, presentó 13 reservas, entre éstas una que proponía que los recursos del Fondo Catastrófico para atender enfermedades graves en Insabi se concentraran en la tesorería de la federación para destinarse “a los fines que en materia de salud determine la Secretaría de Salud”.

Y dentro de las tantas posibilidades, el diputado decidió actuar así, en contra de un sector vulnerable. Y ya sea por iniciativa propia o por querer figurar desde el Congreso federal, la simple acción es una tremenda perversión.

Estos son los diputados de Morena que votaron la desaparición de los fondos y fideicomisos: Ascencio Ortega R. Celeste, Barajas Barajas Esteban, Campos Equihua Benjamín, Flores Anguiano Feliciano, García Zepeda Julieta, Guerrero Barrera Yolanda, Guillén Quiroz Ana Lilia, Herrera Pérez Gonzalo, Maya Martínez Hirepan, Pérez Negrón Iván, Torres Piña Carlos.

Este jueves, por la madrugada, quedaron extintos los fideicomisos de Protección a Activistas de DH y Periodistas; Fondo para Desastres Naturales; fondos de ciencia y tecnología; Fondo para Deportistas de Alto Rendimiento; Fidecine (inversión cine).

El ganso se está acabando los huevos de oro. Los devora cual huérfano y pronto el dinero se acabará.

Al tiempo.