El día 16 de febrero pasado, el titular del poder ejecutivo federal, firmó un Acuerdo mediante el cual se instruye a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) para crear una Unidad Administrativa que le esté adscrita orgánicamente, la cual estará a cargo de un servidor público a quien se le denominará gobernador de Palacio Nacional, quien será designado por el presidente de la nación.

La persona designada como Gobernador de Palacio Nacional, supervisará las condiciones físicas de las instalaciones en las que resida el mandatario y lleve a cabo sus actividades dentro de palacio nacional; dará seguimiento y, en su caso, ejecutará las instrucciones de este, relacionadas con la protección, conservación, restauración y/o mantenimiento a las instalaciones aludidas; propondrá la conservaduría de palacio nacional, la elaboración de estudios y propuestas para la asignación de áreas y optimización de espacios utilizados por el primer mandatario; gestionará la obtención de los insumos necesarios para atender las anteriores atribuciones, entre otras que se le encomienden.

Las dependencias e instituciones instaladas en palacio nacional, deberán coordinarse con este nuevo servidor público, para que se le brinde el apoyo y facilidades de carácter administrativo y material requeridas para el cumplimiento de sus funciones vigentes a partir del siguiente día 19 de febrero; las erogaciones que se lleven a cabo para el cumplimiento de sus funciones se cubrirán con cargo al presupuesto autorizado a la SHCP en los términos de las disposiciones jurídicas aplicables, debiendo esta última, en un plazo de sesenta días naturales a partir de dicho día, realizar las adecuaciones al marco jurídico aplicable para dar cumplimiento a dicho instrumento.

El mantenimiento y conservación del inmueble que data de 1522, evidentemente alguien ya se encargaba de hacerlo, dentro de las consideraciones del Acuerdo, se hace referencia a la decisión del presidente de vivir en palacio nacional y que expide el mismo con la finalidad de seguir desempeñando libremente su encargo durante su residencia en dichas instalaciones ¿será esta su verdadera motivación? Se trata de un edificio histórico que el Instituto Nacional de Antropología e Historia debía prohibir se habitase en el; esta nueva Unidad Administrativa solo viene a engrosar la burocracia federal y con ella un gasto más a cargo de los contribuyentes. @lvarezbanderas

rmr