papas fritas
Se disparó el consumo de productos ultraprocesados en Latinoamérica (Foto: observateperu.ins.gob.pe)

Morelia, Michoacán (MiMorelia.com).- El consumo de alimentos ultraprocesados ha ido en aumento en Latinoamérica, lo cual coincide con el incremento en los índices de sobrepeso y obesidad en la región.

El Laboratorio de Datos contra la Obesidad (LabDO) consultó diversos estudios que señalan el incremento en las ventas de estos alimentos de manera constante en la pasada década. Al mismo tiempo, los patrones sanos de alimentación están siendo reemplazados de manera rápida en países de ingresos medios y bajos.

Los productos industrializados contienen mayores cantidades de azúcares, grasas, grasas saturadas y sodio, al tiempo que son bajos en fibra, minerales y vitaminas. También son más energéticamente densos, formulados para ser más agradables al paladar y para formar hábitos.

De hecho, aunque la ingesta energética en Latinoamérica fue de 1959 calorías diarias en promedio, la mayor parte de estas vienen de carbohidratos (54%) y grasas (30%). Más del 25% de toda la energía proviene de alimentos altos en azúcares y grasas como pastelillos, papitas, dulces, panes y bebidas azucaradas.

De igual manera, sólo el 18% de lo consumido viene de fuentes ricas en fibra y nutrientes, como los granos, frutas y verduras, frijoles, pescados y nueces.

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) refiere en su estudio «Alimentos y bebidas ultraprocesados en América Latina» que las ventas de estos productos aumentaron un 8.3% entre 2009 y 2014, lo cual significa que pasaron de 406 kcal per cápita por día a 441 kcal. Entre 2015 y 2019, la previsión era que se incrementaran otro 9.2%, pasando a 482 kcal per cápita/día.

Cabe destacar que la obesidad y el sobrepeso han sido relacionados directamente con el sobreconsumo de alimentos industrializados, sin embargo, es importante recordar que estas son enfermedades multifactoriales en las que elementos como la genética, la economía y la cultura tienen un rol importante.

alimentos procesados
(Foto: Cortesía)

La situación en México

En 1999, en el país se compraban 199 kilogramos de alimentos procesados al año por persona. En la actualidad, de acuerdo con información dada a conocer por el Instituto Nacional de Salud Pública, son 214 kilogramos.

Los azúcares añadidos aportan 12.5% de la energía total a la dieta, alrededor de dos veces más que los azúcares intrínsecos. Los productos procesados y empaquetados como los snacks, pasteles y postres contribuyen el 25% de estos nutrientes.

Estudios elaborados al respecto, advierten que el 63.3% de la población excede la recomendación de consumo de grasas saturadas y 87,5% exceden la sugerencia de ingesta de azúcar diaria.

Dicho desequilibrio de las dietas está relacionado con la presencia excesiva de productos ultraprocesados en la alimentación. En este sentido, los más consumidos en el país son, en orden descendente por su aporte calórico a la dieta: refrescos y bebidas azucaradas, galletas (bizcochos) pasteles y postres, panes industriales, snacks dulces y salados, jugos y bebidas endulzados, salsas y aderezos, caramelos (dulces), cereales endulzados para el desayuno y yogur endulzado con aromatizantes, informa la OPS.

Entre 2012 y 2018 los índices de obesidad y sobrepeso en el país aumentaron casi 4 puntos porcentuales en el caso de las personas mayores de 20 años. Estas cifras pasaron de 71.3% de la población a 75.2%, señala la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición.

Este fenómeno se repite en el caso de los niños. Entre los mexicanos de 5 a 11 años de edad, en 2012 la proporción de quienes sufrían estas enfermedades era de 34.4 por ciento. En 2018, fue 35.6 por ciento.

Boletín/rmr