Antes de que te duermas te aclaro que no vamos a hablar de los impuestos que ya conoces; aguántame tantito y verás cómo hablaremos de finanzas, mercadotecnia y psicología porque en esta columna somos multifacéticos.

Sé que muchos de mis lectores son mujeres así que espero no vayan a estar comiendo aguacate cuando lean esto porque se van a empachar del coraje.

Entrando en materia, el género femenino tiene aún muchas desventajas en una sociedad creada y construida en base a una perspectiva masculina. Los avances en equidad de género han sido muy importantes en los últimos 100 años (de los más de 2 mil que llevamos según el calendario) pero aun así hay cosas pendientes.

El tema de seguridad y violencia de género es muy delicado y a la vez, desafortunadamente, muy actual. La disparidad salarial que todavía impera en el mundo laboral afecta con un menor ingreso a las mujeres aun haciendo el mismo trabajo.

Lo que si de plano no entiendo es el conocido como Pink Tax o Impuesto Rosa. Si nunca habías escuchado de él te platico que se trata, no de un impuesto en sí, sino de un sobre precio que los productos específicos para dama tienen.

Así como lo escuchas, actualmente, en muchos productos, cuando hay una versión para mujeres cuesta más caro aunque se trate de exactamente el mismo producto solo de color rosa.

Desde la década de los 90´s ha habido investigaciones de mercado gracias a las cuales se detectó esta diferencia en el precio de productos para hombre comparados con los productos para mujer. Desde ése entonces ha habido infinidad de investigaciones y estudios al respecto pero en 30 años nada ha cambiado.

Por ejemplo, un rastrillo de mujer cuesta 10% más caro que uno de hombre sólo por ser rosa. El caso más extremo que vi es el de un tratamiento contra la caída del cabello que cuesta el triple cuando es para mujer que para hombre; si, el 300% más caro, no manches.

Este tipo de diferencias por género lo encuentras en muchos tipos de productos pero principalmente en aquellos destinados a la higiene personal y belleza. Los psicólogos indican que el impuesto rosa es la reacción del mercado a la oferta y la demanda. Dentro de la mercadotecnia existe una cosa que se llama Neuroventas y se trata de estrategias que buscan aprovechar la programación del cerebro tanto en hombres como en mujeres para detonar hábitos de consumo, es decir, coco wash según lo que te guste.

Por ejemplo, como muchos hombres no le damos importancia al cuidado de la piel las empresas de cremas corporales ofrecen productos a precios muy bajos para que el sector masculino las compre. En contrario, una mujer puede tener varios tipos de cremas para distintas partes del cuerpo o incluso para distintas horas del día entonces las compañías ofrecerán muchísimas opciones con distintas presentaciones aún y cuando muchas de ellas sean exactamente el mismo producto que el de hombre y solo le cambian el olor y el envase permitiéndoles venderlas un 50% más caras en promedio.

Sería difícil saber si la culpa es de las empresas por pasarse de listas o de las consumidoras por pasarse de ingenuas y no revisar a profundidad lo que compran pero mientras siga existiendo un impulso consumista de parte del género femenino, las empresas y la mercadotecnia seguirán sacando provecho de eso porque, al final del día, el mercado se trata de vender lo que el cliente quiera comprar.

Y si no me crees fíjate cuantas mujeres están en una venta nocturna de la tienda que es parte de tu vida y cuantos hombres están afuera en las bancas esperando.

Y esta estrategia ya está totalmente permeada y adaptada en la sociedad porque no discrimina ni por edad. Según la PROFECO, hasta un chupón para bebé cuesta hasta un 20% más cuando es para niña que para niño; y lo mismo pasa con los pañales desechables.

Así que si no conocías el Pink Tax ahora ya sabes que te han estado chamaqueando y si bien algunos recomiendan que compres cosas de hombre para que te ahorres bastante lana, no sé si quieras, como mujer, andar oliendo a machin todo el día. Lo que si te puedo recomendar es que revises y compares algunas cosas que son irrelevantes si son de hombre o de mujer o que incluso cheques los ingredientes y te darás cuenta de que es exactamente el mismo producto simplemente con otra presentación.

Cuando se ha cuestionado a las marcas acerca del impuesto rosa argumentan que dedican más dinero a las campañas de publicidad para mujeres que para hombre y por eso el producto sale más caro; otras marcas dicen que simplemente es oferta y demanda y que cuando un artículo es más caro para mujeres que para hombres es porque las féminas lo piden más.

Mientras son peras o son manzanas ponte trucha porque has estado tirando lana a la basura por años. Si quieres aprender más del impuesto rosa visita www.pink.tax

Si tienes alguna duda específica que quieras resolver o tema que quieras que platique en este espacio pregúntame en mi correo inteligenciaenfinanzas@gmail.com, a mi twitter @RockBrokers o en www.facebook.com/rockbrokers/