Por: Ariana Castellanos

Monterrey, Nuevo León (Rasainforma.com).- El pasado 30 de septiembre el penal de Topo Chico cerró sus puertas luego de 76 años de funcionar como cárcel de alta peligrosidad.

El gobernador de Nuevo León, Jaime Rodríguez “El Bronco”, fue el encargado de cerrar simbólicamente dicha cárcel, misma que llamó como una de las más peligrosas.

Esta cárcel es conocida por que reclutaba a algunos de los reos más peligrosos del país. También porque al interior se desataron varias riñas, principalmente entre bandas rivales que buscaban el control del penal. En 2016 murieron 49 presos en un motín, la mayoría de ellos calcinados.

El 3 de octubre de 1943 fue inaugurado este Centro Preventivo y de Reinserción Social. Fue en los últimos años que la ingobernabilidad imperó al interior, ya que en sus celdas era posible hallar aire acondicionado, refrigeradores, celdas lujosas entre otras cosas.

(Foto: Luis Spunk/Google Maps)

“Tras décadas de abandono, sobrepoblación e ingobernabilidad, el punto de inflexión del Topo Chico inició en 2009 durante la peor ola de violencia en la historia de Nuevo León, con grupos del crimen organizado que se disputaron el control al interior del penal en medio del vacío de autoridad”, señaló el gobierno del estado.

Por otro lado también fue posible encontrar malas condiciones en la cárcel, lo que reflejaba la polarización en cuanto al trato a los reos.

(Foto: Luis Spunk/Google Maps)

El mandatario estatal indicó que esta acción es parte de una estrategia de reordenamiento del sistema penitenciario. Indicó que se contempla la creación de una cárcel certificada exclusiva para mujeres y la ampliación del Penal de Apodaca.

En el terreno donde actualmente se encuentra Topo Chico se construirá un parque y dos archivos estatales.

Durante las últimas semanas los reos fueron trasladados a otros penales en estados cercanos.

CA