Tardó en llegar el relevo generacional en la política; es más, ese dinosaurio fétido, corrupto y en estado de descomposición sigue pataleando, por medio de diversos personajes que continúan actuando con las prácticas de siempre, o sea, ver a la política como un negocio, una vía para hacerse millonarios, y no una oportunidad de servir a la ciudadanía y de ser un verdadero funcionario.

Debo aclarar que, no por ser un viejo lobo de mar en la política, necesariamente se es corrupto; no es así, hay un porcentaje mínimo, pequeñísimo, que aporta experiencia y valores al actuar cotidiano tanto en partidos políticos como en la administración pública, pero la mayoría ha sido tentada con la frase que dice, “con el arca abierta, hasta el más justo peca”, sin que esto justifique los actos de corrupción de nadie.

Tampoco los jóvenes políticos son inmaculados solo por ser la nueva generación, pero hay que aceptar que llegan más frescos, no maleados y con ganas de hacer la diferencia.

Es una oportunidad de oro para los jóvenes, para demostrar a su partido, a la ciudadanía y sobre todo a sí mismos, que pueden cambiar las cosas con congruencia y servicio.

Partido de la Revolución Democrática

Por ejemplo, en el PRD, Fanny Santiago, Jazmín Arroyo, Orlando Atrian, Araceli Saucedo, Ángel Macías, Octavio Ocampo y Víctor Manríquez, entre otros, tienen la obligación de levantar la mano y hacerse escuchar; son 30 años de perredismo; si no dan un golpe de timón rumbo al 2021, el vaticinio del ex gobernador Leonel Godoy podría ser pronto una realidad, cuando dijo que “el PRD va a desaparecer como partido político”.

Partido Revolucionario Institucional

Por su parte, el PRI Michoacán se encuentra calladito, ante un proceso de reconstrucción complicado, de frente a las elecciones de 2021. En el tricolor también deben levantar la voz jóvenes que se han hecho históricamente a un lado, para dar paso a los prinosaurios, a los que siempre vemos en las boletas electorales.

Una Daniela de los Santos, Yarabí Ávila, Marco Polo Aguirre, Lupita Santacruz, Jesús Remigio García, Germán Ireta, Lalo Orihuela, José Juan Marín y Toño Ixtláhuac, entre otros, deben cerrar filas y aprovechar los liderazgos de los experimentados, pero sin ser desplazados; la falta de relevo generacional tiene al PRI como uno de los institutos políticos más afectados, varias generaciones tuvieron que bajar la mirada, observando cómo los de siempre se repartían el pastel.

Partido Acción Nacional

En el PAN hay mucha sangre nueva, el propio Oscar Escobar, David Cortés, José Antonio Salas, José Juan Tena, Laura González, Armando Tejeda y Arturo Hernández, entre otros, que no deben dejarse manipular por los de siempre, los que están todo el tiempo en las boletas y han vivido del albiazul como si fuera una beca permanente. Claro, sin divisiones, deben de reinventarse para poder ser competitivos en las elecciones de 2021.

Movimiento de Regeneración Nacional

Morena aún es un partido amorfo, que se encuentra en vías de consolidación, con el respaldo total de su fundador, Andrés Manuel López Obrador, pero que sí ha dado respaldo a jóvenes que se han integrado a ese proyecto. A Morena, como a AMLO, las críticas los ha hecho crecer, su problema está en las divisiones internas, las cuales podrían tener consecuencias tremendas si no se corrigen a tiempo.

Sin embargo, nombres y apellidos de jóvenes influyentes en este partido hay varios, el propio Roberto Pantoja Arzola, Antonio de Jesús Madriz, Osvaldo Ruiz, Cristina Portillo, Alfredo Ramírez Bedolla, Vladimir Sánchez, Reyna Celeste Ascencio, Iván Arturo Pérez Negrón, y más que tienen una enorme oportunidad y responsabilidad de demostrar que 30 millones de mexicanos no se equivocaron al confiar en esa opción.

A ver si a estos jóvenes que buscan destacar en política no les aplican la máxima del guatemalteco Augusto Monterroso, extraída del microrrelato El Dinosaurio, que se convirtió en todo un best seller: “Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí”.

CA